Con una ponencia titulada Impactos y adaptación en la Biodiversidad y Agricultura por el Calentamiento Global en la ultraperiferia europea de la Macaronesia, el consejero de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias, Domingo Berriel, reclamó en la VIII Conferencia de Regiones de Europa sobre Medio Ambiente (ENCORE), que se celebra en la Exposición Internacional de Zaragoza, un mayor esfuerzo económico y social comunitario para combatir los efectos del calentamiento global en las regiones que conforman las Regiones Ultraperiféricas (RUP), que están más expuestas a los impactos del cambio climático que el resto del territorio continental.
Para el consejero de Medio Ambiente, las RUP (Canarias, Madeira, Azores, Guadalupe, Martinica, Guayana y La Reunión) han sido las grandes ignoradas en los estudios de la UE sobre el cambio climático. "La inmensa mayoría de las investigaciones de impacto y adaptación al calentamiento global, financiados con recursos presupuestarios comunitarios, han pasado de puntillas, e incluso, han ignorado a estas regiones de la Unión Europea", explica. Además, los estados miembros a los que pertenecen, España, Portugal y Francia, no les han otorgado el mismo grado de detalle que a las que forman parte de su territorio continental.
Sin embargo, esta situación, no implica que se desconozcan algunas de las repercusiones que el cambio climático dejará en la Macaronesia. "Los impactos más severos se darán, por este orden, en la elevación del nivel del mar, en menores precipitaciones y, muy singularmente, en gravísimos riesgos para la biodiversidad vegetal y animal", apostilla Berriel, quien propondrá la realización de un análisis detallado de la situación, así como la reorientación de los usos de la tierra para la agricultura, ya que estos elementos a su vez enlazan con la salvaguardia de la biodiversidad vegetal y animal. "Para ello, ha explicado, es preciso contar con una política de ordenación del territorio que integre en mayor medida la protección de la biodiversidad, y apostar por el desarrollo de planes de salvaguardia de especies amenazadas".
Las otras medidas propuestas por el titular de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias aluden al extraordinario potencial de energías renovables con el que cuenta la Macaronesia, así como a la creación de bancos de semillas y de material genético, una mayor integración de la biodiversidad con las actividades agrícolas y forestales y un control muy estricto de la importación humana de especies vegetales y animales no autóctonas.
El consejero autonómico acompañó la descripción de las repercusiones del cambio climático sobre la biodiversidad con las consecuencias que acarrea para las RUP ser un territorio sujeto a los factores de lejanía, aislamiento y escasas posibilidades de diversificación económica, sumado todo ello a la densidad de población que soportan (más de cuatro millones de habitantes, lo que las hace más pobladas que seis países de la UE-27) y a la mayor exposición a las migraciones climáticas que el resto del territorio continental.
Bajo la premisa de que las RUP, por su singularidad, están incluidas en el marco legal europeo recogido en el artículo 299.2, que contempla la posibilidad de derogaciones y adaptaciones legislativas sobre el régimen general, Berriel apelará al establecimiento de las adecuadas excepciones legislativas al amparo de este artículo, así como la evaluación de los impactos del cambio climático y el coste para afrontarlos.
También reclamó este mayor esfuerzo de las Regiones Ultraperiféricas para establecer estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático, prestando especial atención a la protección de la biodiversidad.
Para Canarias es crucial, además, la potenciación al máximo de las energías renovables, la desalación del agua del mar y el fomento de una política activa de I+D+i en estos campos, por lo que el Gobierno autónomo apuesta por la movilización de los sectores económicos y organizaciones ciudadanas en la lucha contra este problema global y por la dotación de los recursos económicos necesarios para la puesta en marcha de las acciones pertinentes para frenar los efectos ligados al cambio climático.
El máximo responsable en materia medioambiental de Canarias hizo también referencia a las dificultades de supervivencia de las numeras especies endémicas animales que hay en la Macaronesia, de las que en Canarias existen cerca de 3.000. Esta consideración se sustenta en el carácter insular del territorio, que impide el desplazamiento geográfico de estas especies hacia otro espacio, así como en la elevada densidad poblacional y la fractura de corredores naturales, que imposibilita o dificulta el desplazamiento longitudinal en altura de las mismas.
Por otra parte, a la gran belleza y alta protección de los espacios naturales de Canarias (las zonas protegidas representan el 40,4% de su territorio total, contando además el Archipiélago con 43 ZEPA y dos Reservas de la Biosfera), Madeira, Azores y Cabo Verde hay que añadir que cuentan con tres sitios declarados por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad, encontrándose dos de ellos en Canarias, los parques nacionales del Teide y Garajonay.
La conferencia tuvo lugar este pasado jueves por la noche en Zaragoza dentro de los actos organizados por el Pabellón de Canarias en la Expo.
ACFI PRESS