"Es el día en que se echan a andar los canarios por todos los caminos que llevan al Pino cantando, bailando, rezando o llorando. Que al Pino todos vienen de diverso modo y por el mismo fin"...
De esta manera se iniciaba esta tarde la Romería-Ofrenda del Pino, en la que 35.000 romeros vestían sus mejores galas para ir a visitar a la Virgen de Teror, patrona de Gran Canaria. El acto reunió a numerosas personalidades de los diversos Ayuntamientos, como Jerónimo Saavedra, alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, o Juan de Dios Ramos, alcalde de Teror. También acudieron el presidnete del Cabildo insular, José Miguel Pétez y Román Rodríguez, el vicepresidente; y del Gobierno de Canarias, el presidente Paulino Rivero, o el vicepresidente José Manuel Soria, además de otros consejeros y concejales.
Ya desde primera hora de la mañana se empiezan a engalanar las carretas representativas con aperos de labranza, flores y frutas y verduras de la tierra, en la zona conocida como el Castañero Gordo, en donde también tenían lugar los improvisados tenderetes con los que se alivian las horas hasta la salida de los populares carromatos con dirección a la plaza Nuestra Señora del Pino de Teror.
El Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de Teror coordinaban este evento popular en el que se entremezcla el fervor religioso con los aires folclóricos de nuestra música tradicional. Toda Gran Canaria se postra a partir de primera hora de esta tarde ante la imagen de la Vírgen del Pino, que puntual a su cita aparecía en el pórtico de la Basílica Mariana para recibir la ofrenda solidaria de toda la geografía insular.
Este año cumple su 56 edición esta Romería-Ofrenda desde que a principios de la década de los cincuenta fuera impulsada por los artistas Néstor Alamo y Santiago Santana, por encargo del Cabildo grancanario.
Un total de veintidós carretas tomaban parte en la presente edición de la Romería-Ofrenda del Pino. Todos los municipios de la isla, desde las zonas costeras a la cumbre, pasando por las medianías, cumplían con la tradición y ofrecían a Nuestra Señora la Virgen del Pino los productos de la tierra más característicos de cada uno de ellos en los carros engalanados que desde primera hora de la mañana llegan a la Villa Mariana para ser concluidos por sus diseñadores.
Más de 700 personas participaban en la romería-ofrenda como agentes implicados en la organización de la misma, y más de cuatro mil directamente en su participación. Tras la conclusión de la misma, el párroco de Teror, Manuel Reyes, el alcalde de la Villa Mariana, Juan de Dios Ramos, y el presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Pérez, a buen seguro tenían cariñosas palabras de recuerdo para los afectados del incendio que recientemente asoló la cumbre de la isla, y deseaban salud y prosperidad para todos los grancanarios de bien. Además, Francisco Cases, Obispo de la Diócesis de Canarias tenía palabras de recuerdo a los 11 inmigrantes que hoy perdieron la vida en Arinaga.
El municipio de Teror, atendiendo a su condición de anfitrión de la popular romería, desfilaba en primer lugar. La carreta del Cabildo de Gran Canaria lo hacía en segundo lugar, a la que seguía la de La Aldea de San Nicolás, en tercer puesto, y el municipio de Mogán, en cuarto. Seguidamente desfilaban en la romería por este orden las carretas de Moya (5), Artenara (6), Las Palmas de Gran Canaria (7), Arucas (8), Tejeda (9), Agaete (10), Valsequillo (11), Ingenio(12), Telde (13), Santa Lucía de Tirajana (14), San Mateo (15), Santa Brígida (16), Santa María de Guía (17), Agüimes (18), Valleseco (19), Gáldar (20), San Bartolomé de Tirajana (21) y Firgas (22).
Además, la organización dispuso que los grupos folclóricos representativos del resto de las Islas Canarias, invitados a tomar parte en la Romería-Ofrenda, lo hicieran en los primeros lugares de la comitiva.
La carreta que representaba al Cabildo de Gran Canaria en la Romería-Ofrenda del Pino aglutinaba la rica variedad de productos de la tierra que los veintiún municipios de la isla producen. “Fruta y flores, belleza y esplendor, eso es Teror”, era el título de carreta de la primera institución de la isla que participaba en el popular evento, y que desfilaba inmediatamente después de la del municipio de Teror.
El folclore de la Parranda Cuasquías acompañaba a esta carreta que ha diseñado Enrique Guerra Lasso. El responsable de la misma señala que el diseño representa la “unidad de todos los pueblos de Gran Canaria”, y que se entiende “como un crisol multicolor de todos los productos que se producen en todos ellos, con los artículos más representativos”. Desde el vino a las verduras, el aceite, el café o el queso, pasando por la repostería, la carreta “reúne la variedad de la que es capaz la tierra de nuestra isla y el esfuerzo de sus habitantes”, explica Guerra.
Cada municipio estaba vinculado a su escudo y cuatro variedades de flores decoraban la carreta, entre ellas Heliconias de varios colores y anturiums. Desde hace tres días ha intensificado el trabajo en ultimar la carreta que tomaba parte de la romería-ofrenda que arrancaba desde el Castañero Gordo y que concluía ante la imagen de la Virgen del Pino que reposará en su trono ante la Basílica Mariana de Teror.
ACFI PRESS