El público de 'Fuerteventura en Música – La Caja de Canarias' respondió
también la noche del sábado a la llamada de los grupos principales de la velada, Amparanoia Cheikh
Lô y Oojami, y los Dj A tod@ Color e IFD. Alrededor de 6.000 personas, según los datos facilitados
por la Coordinación de Seguridad y Emergencias, acudieron anoche a la llamada del festival para
disfrutar de una última noche de conciertos irrepetible, con tres grupos de estilos muy distintos
que coincidieron en su gran nivel musical y en su capacidad de llegar de verdad al público. En su
primera edición, el festival ha conseguido conformar un cartel de primera línea internacional y
convocar una de las mayores afluencias de público que se ha visto en un concierto en
Fuerteventura.
Amparanoia, que acudía como principal atracción de la noche del sábado en
su gira de despedida, conectó en todo momento con el público, que se quejó cuando tocó que el grupo
abandonara el escenario. El conjunto se lució como corresponde a un elenco de grandes músicos, que
acude a un escenario para darse un homenaje a sí mismo, a su público y a la música, sabedores de que
al término de cada concierto se acerca el final de un grupo que ha marcado una época. Amparanoia
ofreció una sentida actuación, que el público apreció y agradeció, bailando y respondiendo en todo
momento a los guiños que lanzaba Amparo desde el escenario. Amparo Fernández y los suyos
conquistaron la Playa de La Concha, con una actuación fresca, festiva y motivadora. Amparanoia
volvió y demostró que las despedidas no tienen por qué ser tristes.
Al no contar con el
grado de reconocimiento que sí tenía Amparanoia en el público, el espectáculo ofrecido por Oojami y
Cheikh Lô fue más efectivo, si cabe, de lo que aventuraba la dirección artística del festival. El
colorido de la aparición de la banda de Cheik Lô fue, de lejos, mucho menos atractiva que su
actuación. Al margen de una imagen de rastas y llamativos ropajes a lo morabito, la realidad es que
la música de Cheikh Lô fue la viva expresión de un grupo que hace música de verdad. Los miles de
personas que madrugaron para asistir sobre la arena de El Cotillo al derroche de música que ofreció
Cheikh, pudieron disfrutar de la música auténtica, de otro planeta, de un grupo de músicos de
auténtico talento, que singulares y consistentes, cambiaban de intensidad en sorprendentes arranques
de percusión sobre unos temas que no parecía fueran posibles de ensayar. Y sobre todo la
inconfundible e impresionante voz de Lô, esencia de una actuación memorable.
También
fueron destacables las actuaciones de los Dj. IFD y especialmente la catalana A Tod@ color,
demostraron que un Dj no es sólo un filtro musical, sino un artista capaz de transmitir al público
lo que necesita en cada momento.
Por su parte, culminó Oojami haciendo bailar al público
como nunca. Los retazos de sonidos turcos, asiáticos y africanos, todo ritmo en el escenario y en la
arena, conectaron con el ambiente festivo, sobre todo de la juventud. Pero el derroche creativo de
Oojami no estuvo sólo en su música, sino también apoyado en la presencia de dos bailarinas de la
danza del vientre, violines vocalistas y un gran apoyo instrumental en general, mucho más que
acompañamiento. La del anglo turco cerró una primera edición de 'Fuerteventura en Música - La Caja
de Canarias' que ha superado ampliamente las expectativas, reivindicando la sostenibilidad, la
multiculturalidad y la integración a través de un cartel totalmente consonante con su filosofía.
'Fuerteventura en Música - La Caja de Canarias' ha tratado, desde una apuesta modesta,
conformar un festival que pueda llegar a ser un referente basándose en conceptos novedosos como el
mestizaje cultural y la defensa del medio ambiente, desde el incomparable escenario todavía salvaje
que ofrecen las playas de El Cotillo. El esfuerzo ha dado su sus frutos, y promete volver con más
fuerza si cabe en próximas ediciones.
ACFI PRESS