El bailarín y coreógrafo sevillano Antonio Canales presentó en la noche de ayer, en un abarrotado teatro Juan Ramón Jiménez, en Telde, la representación 'Bailaor', obra de la que asegura que es "una pequeña antología del flamenco, algo muy real, muy auténtico".
Al margen de la obra, Canales considera que la danza "siempre ha sido la cenicienta de todas las artes, en todos los sentidos": "Nació así y termina así. Tenemos que empezar muy niños y terminar a los treinta años. El que no tiene un don especial tendrá que empezar otras clases", añadió.
El artista sevillano, de 46 años, considera que un bailarín "tiene que nacer con una vocación, aunque si además tiene facultades, benditas sean". Pese a ello, considera que hay un tercer factor clave para que un bailarín llegue lejos: "Hay que trabajar mucho porque es un trabajo muy duro, muy sacrificado, muy constante".
Antonio Canales tiene sueños que también van más allá del flamenco: "Me gustaría dirigir un teatro en el que pensaría en tantos que no pueden llegar, músicos que he conocido en el metro o en un chiringuito. El talento está en la calle, hace falta verlo y recogerlo. Me gustaría un teatro que fuera un refugio para gente que busca oportunidades pero que no tienen posibilidades".
ACFI PRESS