Cinco nuevos féretros con los restos mortales del matrimonio María Lourdes Ramírez y Honorio Rodríguez; y las hermanas Abenaguara y Siomara Hernández, además del pequeño Tanausú, hijo de Siomara, todos ellos fallecidos en el accidente aéreo de Madrid-Barajas, llegaron este mediodía a la Base Aérea de Gando, en Gran Canaria, para recibir los oficios fúnebres. Los dos primeros cuerpos regresaron a la isla en un vuelo de la compañía Spanair y las hermanas con el pequeño a bordo de uno de la compañía Iberia.
Los coches fúnebres que portaban los restos mortales de María Lourdes y Honorio tomaron rumbo hacia el tanatorio del Cruce de Arinaga ante la atenta mirada de sus familiares. Por otra parte, los de Abenaguara, Siomara y Tanausú Hernández fueron transportados hacia el Pabellón de Deportes de Arinaga, donde esperaron el resto de parientes que no viajaron a Madrid para la identificación de las víctimas del siniestro. De esta forma continúa a cuentagotas el retorno de los cadáveres a la espera muchos de ellos de ser identificados, hecho que podrá demorarse hasta dos semanas.
ACFI PRESS