Beatriz Reyes, superviviente el accidente aéreo, llegó a Gran Canaria emocionada y con "un sentimiento contradictorio", ya que continúan llegando los restos mortales de las víctimas que van siendo identificadas. Por esto, Reyes confesó que "a veces siento culpabilidad por llegar como llego".
Acompañada por Ramón Roselló, director territorial de Caixa Galicia, Beatriz Reyes se mostró en todo momento serena y triste ante los medios de comunicación. Es consciente de lo que ha supuesto ser superviviente de una tragedia y salvar la vida de algunos viajeros.
Eligió volar con Iberia porque ese vuelo era el que le "venía bien". Asimismo, señaló que se ha puesto en contacto con Spanair porque "encontraron mi bolso de mano".
A pesar de que puede descansar por las noches, Beatriz expresó que de vez en cuando le asaltan algunas "visiones del accidente". Recuerda el golpe, "un fuerte olor a quemado horroroso y gente pidiendo auxilio", además de la cara y la camiseta roja del niño al que salvó.
La repercusión mediática es, según sus palabras, "un poco complicada". Afirmó que tiene conocimiento de que hoy es noticia y por eso quiere seguir con su "vida normal" sin sentir el acoso de los medios de comunicación.
Los agradecimientos no faltaron. En primer lugar Beatriz Reyes quiso dar las gracias a su empresa, a las instituciones, bomberos, trabajadores de AENA, SAMUR, al Hospital Infanta Sofía, pero sobre todo "doy gracias a mi angelito de la guarda por estar viva".
Roselló expresó que su empleada "nos ha dado una lección a los que estamos cerca de ella mostrándonos su fortaleza", y concluyó: "Tengo una buena profesional y una grandísima persona".
ACFI PRESS