El obispo de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases, manifestó esta tarde en el funeral por las víctimas del accidente aéreo ocurrido en Barajas que "desde el 20 de agosto toda Canarias se ha cubierto de un manto de dolor, como toda España y como tantos y tantos lugares del mundo".
La misa, a la que asistieron más de 3000 personas, tuvo lugar en la Catedral de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria y estuvo presidida por los Príncipes de Asturias, el presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, el del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, el del Partido Popular, Mariano Rajoy y la Ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, además de responsables políticos del Archipiélago, insulares y locales. Asimismo, también estuvieron presentes algunos directivos de Spanair y el Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Civil.
Cases, que estaba acompañado por el obispo de Tenerife y el obispo emérito de la Diócesis, afirmó que ante el dolor "no es fácil decir una palabra que pretenda dar sentido a lo vivido, cuando uno se ha rendido ya a la tragedia y sabe que no puede buscar comprender lo que no tiene sentido".
Los más de 1.000 miembros de las 45 familias de fallecidos en el accidente estuvieron arropados por las autoridades políticas y eclesiásticas, y los 2.000 ciudadanos que se congregaron en la Plaza Santa Ana para seguir en directo, a través de dos grandes pantallas, la misa en honor a las víctimas del JK5022.
Por otra parte, un representante de la Comunidad Indostánica realizó una emotiva plegaria a la vez que hacía público su más sentido pésame y más de una docena de sacerdotes fueron necesarios para dar la comunión a los cientos de fieles que aguardaban ansiosamente en el exterior de la Catedral.
ACFI PRESS