Discurso íntegro del presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero:
"Buenas noches
Permítanme que aproveche la oportunidad de dirigirme a todos ustedes -a los canarios de dentro y de fuera de las Islas- para garantizarles que el Gobierno que presido está trabajando firme, honesta y responsablemente.
Con la cabeza puesta en los asuntos que preocupan a los más de dos millones de mujeres y hombres que conforman nuestro pueblo.
Más allá de las palabras, la realidad –los hechos- demuestran que en nuestro Archipiélago, en Madrid o en Bruselas estamos defendiendo el interés de todos los canarios. Muy especialmente, el de aquellos que peor lo están pasando con una crisis económica a la que Canarias tampoco ha podido escapar.
No les quepa la menor duda de que en el Gobierno somos plenamente conscientes de las enormes dificultades que están atravesando miles de familias.
Y sepan que, lejos de cruzarnos de brazos, estamos poniendo todo de nuestra parte para, en la medida de nuestras posibilidades, ponérselo más fácil a quienes lo tienen más difícil.
Nos hemos puesto manos a la obra para conseguirlo.
De ahí que, lo que ayer fueron compromisos, hoy sean realidades.
Ciertamente, 2008 ha sido un año duro. Muchísimas familias han visto como alguno de los suyos ha perdido el trabajo. O ha tenido que cerrar su empresa.
Son muchos, muchísimos, los canarios a los que se les han multiplicado los problemas. A ellos quisiera dirigirme de forma especial esta noche.
Especialmente a ellos, sí.
A esas mujeres y hombres, a esas familias, que están sintiendo los zarpazos de una crisis que, con igual o mayor virulencia, está golpeando a millones de ciudadanos de todos los países desarrollados.
Permítanme que hoy me dirija singularmente a ellos. A ellos y a quienes, desde las administraciones o los colectivos, están volcándose con los que menos tienen.
A ellos me dirijo para garantizarles que no están solos. Que no lo han estado ni lo van a estar en 2009.
Sepan que, funcionarios o políticos, miles de personas están trabajando en este Gobierno con una meta compartida: ofrecer más y mejores servicios públicos, más y mejor educación, más y mejor sanidad, más y mejores viviendas, más y mejores empleos, más y mejor seguridad en nuestras calles.
En este sentido, les garantizo que la crisis no restará ni un euro –ni uno solo- de las políticas sociales.
Siendo así, y así es, seguiremos incrementando esfuerzos en todas aquellas acciones que nos acerquen a la igualdad de oportunidades que los canarios exigen y merecen.
2008 ha sido un año difícil.
Un año que, lamentablemente, se ha llevado al fondo del mar las esperanzas de mujeres y hombres que, huyendo de la falta de oportunidades, buscaban en nuestras costas el mañana que sus países no les ofrecían.
Un año, éste que despedimos, que ha golpeado a cientos de familias canarias: a tantos padres, madres, hermanos, hijos o amigos a los que el dramático accidente de Barajas tanto les quitó. A ellos, y a las víctimas de la violencia de género. A las familias de los desaparecidos que los canarios seguimos esperando. Y a quienes han visto como la violencia callejera negó cruelmente un futuro para los suyos… a todos ellos, permítanme que les haga llegar la solidaridad y el calor de los canarios de las siete islas.
2008 no fue un año fácil y tampoco lo será 2009.
El Gobierno lo sabe, y por eso tiene claras sus prioridades:
Dar trabajo a la gente de aquí, a los que han nacido en las Islas o a quienes comparten su proyecto de vida en nuestra tierra, y volcarnos con las familias que peor están pasándolo con la crisis.
Ese es nuestro empeño; ése nuestro compromiso. Ese es el compromiso del Gobierno, porque el trabajo es el instrumento más importante de cohesión social.
En este sentido, quiero reiterar a los empresarios, a los sindicatos, a los diferentes colectivos y al conjunto de las Administraciones, la necesidad de, ahora más que nunca, trabajar propiciando consensos, unidad y diálogo.
De la crisis económica saldremos trabajando codo con codo, nunca a codazos. La confrontación no es el camino.
Compartimos dificultades, luego, compartamos soluciones.
Respetando el derecho de cada cual a adoptar las iniciativas que estime oportunas, pido madurez y responsabilidad a quienes auguran conflictividad. Y les animo a que se movilicen, sí, pero en las mesas de trabajo donde se acuerdan medidas, soluciones y respuestas realistas a los problemas de los trabajadores y de las familias.
Estos tiempos demandan unidad de acción, no confrontación. Quienes en 2009 opten por la crispación, el partidismo y la confrontación entre administraciones, estarán dando la espalda al entendimiento que -con toda la razón del mundo-, demanda la ciudadanía.
Encuestas recientes hablan de cómo los ciudadanos se han distanciado de la política –del Gobierno y, según los sondeos, también de la oposición-. Todos, unos y otros, debemos tomar nota.
El Gobierno ha escuchado el mensaje. Espero que también la oposición lo haya hecho, porque Canarias requiere de grandes consensos para alcanzar los grandes acuerdos que una situación como la actual impone.
Hace falta el diálogo y la estabilidad que este Gobierno garantiza. En esa dirección, reiteramos nuestra voluntad de colaborar con las fuerzas sociales y, con firmeza pero con la mejor disposición, también con el Estado.
Hemos demostrado que esa disposición es real, como así lo confirma el hecho de que la relación Canarias-Estado se desenvuelva en estos momentos con el sosiego, la lealtad y la responsabilidad que los ciudadanos demandan y la situación requiere.
Lealtad que debe ser de ida, y de vuelta. Y que, en el caso del Estado, debe traducirse en mayores esfuerzos en asuntos que son de vital importancia para Canarias.
La respuesta más eficaz y realista a la crisis pasa por una acción coordinada de todos los agentes.
Si le ganamos la partida a la crisis económica, el éxito no será del Gobierno, sino de todos.
Si, por el contrario, caemos en la sinrazón del enfrentamiento, el fracaso lo será igualmente de todos.
No debemos conformarnos con salvar la situación. Hay que ser más ambiciosos. Atendidas las necesidades más urgentes de los que más difícil lo tienen, debemos aprovechar la actual coyuntura para introducir cambios estructurales –de fondo- en nuestro modelo económico.
Debemos avanzar hacia un modelo que nos permita generar empleo sin consumir más suelo. Diversificando, pero de verdad, nuestra economía:
- Apostando por la investigación, el desarrollo y la innovación.
- Incrementando nuestra presencia en África.
- Reforzando nuestro papel como socio preferente del vecino reino de Marruecos en el sur y en su fachada atlántica.
- Consolidando el protagonismo de Canarias en la Unión Europea y creciendo como pieza esencial para la proyección de Europa en terceros países.
- Mejorando nuestra oferta turística o desarrollando de una vez por todas el sector industrial.
- Defendiendo el sector primario y mejorando las comunicaciones.
Créanme que sí, que hay razones para la confianza. Hay razones para pensar que la economía canaria saldrá reforzada del mal trago que estamos pasando.
Razones para creer que dejaremos atrás estos nubarrones y le ganaremos la partida a la crisis.
Los canarios siempre nos hemos crecido ante las dificultades, y esta vez no será diferente.
2009 será un año complicado, difícil. El Gobierno es perfectamente consciente de las dificultades que atraviesan miles de familias.
Que sepan que no están solas.
En todos y cada uno de los departamentos del Gobierno, hay miles de profesionales trabajando para ponérselo más fácil a quienes peor lo están pasando.
De corazón les digo que estamos trabajando para llenar 2009 de razones para la confianza y la solidaridad.
Feliz año."
ACFI PRESS