El Parlamento Europeo ha respaldado hoy el compromiso para imponer sanciones penales a los empresarios que contraten a inmigrantes en situación irregular. Sin embargo, el voto final de la directiva ha sido aplazado al próximo pleno para incluir una declaración que garantice que las disposiciones sobre la subcontratación podrán ser objeto de modificaciones en el futuro. La directiva incluye otros castigos contra los empresarios, como las multas o la exclusión de las subvenciones y ayudas públicas, incluidas las de la Unión Europea (UE), por un periodo de cinco años.
A pesar de que el pleno de la Eurocámara -reunido esta semana en Estrasburgo (Francia)- ha respaldado la normativa, no la ha aprobado, ya que los diputados no llegaron a votar la resolución legislativa, según un comunicado del Europarlamento. Éste dará su aprobación formal durante la próxima sesión plenaria, que se celebrará en Bruselas los días 18 y 19 de febrero.
Esta directiva, que introduce sanciones contra los empresarios que contraten a inmigrantes en situación irregular y sanciones penales en el caso de que el indocumentado sea menor de edad, es complementaria a otras iniciativas, como la directiva de retorno o la 'tarjeta azul' para inmigrantes cualificados, que tienen como objetivo reforzar la lucha contra la inmigración irregular favoreciendo los canales de inmigración legal.
La directiva introduce penas mínimas a escala europea, entre ellas multas, la exclusión de las subvenciones y ayudas públicas, tanto nacionales como europeas, durante un periodo de cinco años y el pago de los salarios atrasados. La legislación española prevé multas de entre 6.001 y 60.000 euros por cada trabajador extranjero en situación irregular.
El ponente parlamentario, el socialista italiano Claudio Fava, ha logrado un compromiso en primera lectura con el Consejo, que los eurodiputados han respaldado hoy. Los países de la UE tendrán dos años para transponer la directiva a sus legislaciones nacionales.
La nueva legislación establece que los castigos no se impondrán sólo a las personas físicas que infrinjan la normativa, sino que también se aplicarán a las personas jurídicas, algo que la legislación española no contemplaba.
Sanciones penales
El texto prevé la aplicación de sanciones penales contra los empleadores en caso de reincidencia, si se contrata a un gran número de personas en situación irregular, si las condiciones de trabajo están marcadas por la explotación, si la persona contratada es víctima del tráfico de seres humanos o si se trata de un menor.
La legislación española sólo prevé sanciones penales para los empresarios que contratan a personas que han sido víctimas del tráfico de seres humanos. Con la nueva directiva, las penas se ampliarán a todos los casos mencionados anteriormente, continúa la nota.
Además, si el empleador de un inmigrante en situación irregular es un subcontratista, el contratista principal y los intermediarios también serán considerados responsables. Su implicación será plena en caso de que se demuestre que estaban al corriente de la situación de ilegalidad de la empresa subcontratada. Hasta ahora, la legislación española tampoco contemplaba esta posibilidad. Por otra parte, el Parlamento Europeo obligará a los Estados miembros a que publiquen la lista de empresarios que infrinjan la directiva.
Reembolso automático del sueldo
Un empresario que ha infringido la directiva tendrá que devolver las ayudas percibidas durante el año anterior y deberá hacer frente a una multa proporcional al número de inmigrantes en situación irregular empleados. Asimismo, tendrá que abonar una suma igual a la cantidad de impuestos y cotizaciones que habría pagado si el trabajador tuviese un contrato legal y, en caso necesario, también se hará cargo de los gastos relacionados con el retorno del inmigrante.
En caso de que no haya pruebas sobre la duración de la relación de trabajo, ésta se fijará en tres meses. Los eurodiputados han exigido que el reembolso de los pagos atrasados se efectúe de manera automática, sin necesidad de intervención por parte del inmigrante.
A petición de los europarlamentarios, los países de la UE también introducirán sanciones financieras reducidas para las personas que utilizan los servicios de inmigrantes clandestinos como empleados del hogar, siempre y cuando no se trate de casos de explotación.
Según la nueva directiva, los Veintisiete designarán a asociaciones y sindicatos que representarán a los inmigrantes y les prestarán ayuda para denunciar a los empresarios. La normativa especifica que estas organizaciones no serán perseguidas por la justicia por ayudar a personas en situación irregular. Los inmigrantes que cooperen con la justicia para identificar a sus empleadores podrán recibir permisos de estancia temporales.
Los países realizarán “inspecciones eficaces y suficientes” para controlar la contratación de extranjeros en situación irregular. También, exigirán a los empleadores que verifiquen que sus trabajadores procedentes de terceros países presentan un permiso de residencia válido. Los empresarios estarán obligados a informar a las autoridades nacionales de las nuevas incorporaciones procedentes de terceros países.
ACFI PRESS