El Kalise Gran Canaria sólo pudo hacerle frente los dos primeros cuartos al líder de la Liga ACB, el TAU Cerámica después de que los datos del inicio del partido hicieran pensar en poder superar el choque.
Lleno absoluto en el Centro Insular de Deportes en el Domingo de Resurrección en un partido declarado por el equipo como día del club donde se recibe a uno de los pesos pesados del campeonato los vitorianos del TAU Cerámica.
Comienzo de partido con una intensidad inusitada digna sólo de un partido entre dos de los mejores equipos de la Liga ACB. El Kalise Gran Canaria es el quinto de la tabla mientras que el TAU Cerámica es el líder indiscutible de esta temporada que llega con el orgullo herido después de haber sido eliminado por el Regal Barcelona en la Liga de Campeones.
Auténtico baile de triples durante el primer cuarto. La nota negativa la puso Sitpha Savane que se cargó rápidamente en dos acciones defensivas con dos faltas personasles que lo llevaron al banquillo amarillo dando salida Salva Maldonado a Joel Freeland. Importante el número de personales cometidas por los visitantes que llegaba
La anécdota del inicio del segundo cuarto la protagonizó Josh Fisher que intentó un lanzamiento de triple y quedó enganchada en el hueco entre el aro y el tablero, pero que se saldó con la sanción de una falta sobre el jugador grancanario que terminó por lograr dos de los tres tiros libres.
Pasados los primeros minutos del partido, el Kalise Gran Canaria tomó la delantera en el marcador y que mantuvo hasta el final del segundo cuarto cuando un parcial de nueve a cero a favor de los vitorianos permitió colocarse por delante de los amarillos. Los dos primeros cuartos se pueden clasificar de espectaculares que se resumen en una valoración de equipos de 60 para el equipo grancanario y de 44 para los vitorianos con un total de faltas de 7 para los amarillos y 13 para los visitantes.
El tercer cuarto se caracterizó por la imposibilidad del Kalise Gran Canaria de romper la defensa del TAU Cerámica y acompañado además por la ausencia de acierto a la hora del lanzamiento de los jugadores grancanarios.
Situación especial la provocada por Spliter que cometió su cuarta falta personal en un ataque a los dos minutos de iniciado el último cuarto. Aún así, Ivanovic lo mantuvo en cancha en una decisión peligrosa para su equipo. Y que no fue aprovechada estratégicamente por Maldonado.
A seis minutos del final del partido los vitorianos mantienen una ventaja de catorce puntos ante los grancanarios merced al despiste en el ataque y mucho más en la defensa. A falta de cuatro minutos del final, los hombres de Salva Maldonado parecían haber abandonado la idea de lograr la victoria en casa después de doce partidos ganados en casa.
ACFI PRESS