El CD Tenerife volvió a ser incapaz de sumar una victoria fuera de casa en la
tarde de hoy. En esta ocasión cosechó un empate a cero ante el Racing de Ferrol en el campo de La
Malata, en un partido caractrizado por el escaso fútbol que desarrollaron los de José Luis Oltra.
Con este resultado, Racing de Ferrol y Tenerife se verán obligados a seguir peleando por mantener la
categoría en las cuatro últimas jornadas que restan para concluir la temporada.
Tras seis
jornadas consecutivas sin ganar, siete con la de hoy, el técnico de los blanquiazules buscó que su
equipo reaccionara y optó por cambiar el sistema de juego, colocando un 3-5-2 sobre el terreno de
juego de A Malata, con una defensa formada por tres centrales (Sicilia, Culebras y Juanma), dos
carrileros largos (Bertrán y Blanco), tres mediocentros (con Ricardo, Longás y Óscar Pérez) y dos
arietes (Nino y Arruabarrena). Ni siquira con esta revolución fue capaz el Tenerife de sacar un
resultado positivo lejos del Rodríguez López. La variación táctica no dio resultado alguno durante
los primeros 45 minutos, de juego absolutamente plano y sin sentido, acumulando hombres en el centro
del campo pero sin crear juego alguno. El se encontraba Tenerife perdido, incómodo y no encuentraba
el ritmo necesario. Fruto de todo eso, los blanquiazules protagonizaron escasas llegada en este
periodo del partido, siendo las primeras de dos centros sin destinatario de Bertrán (5’ y 7’). Hubo
qu sperar hasta el minuto 1 para ver otra llegada blanquiazul a la meta de Queco Piña, portero del
Ferrol. Sin embargo, el primer remate de los tinerfeñistas llega con un rechace, en un corner a
favor, que aprovecha Ricardo fuera del área, pero que manda a las nubes (33’). El conjunto gallego
tampoco se mostró especialmente acertado de cara a crear peligro sobre la mta de Raúl Navas.
La
segunda parte comenzó con un Tenerife mucho más atrevido que en la primera mitad, aunque el
atrevimiento le duró cinco minutos. Tiempo tras el cual, el Ferrol se hace con el partido, con
llegadas y con remates a puerta, algo de lo carece el Tenerife. Fruto de esas llegadas, se produce
los remates de Pereira tras robarle un balón a Ricardo (52’) y de Charpenet de un disparo potente al
saque de una falta (58’). Oportunidades que hicieron reaccionar al técnico visitante José Luis
Oltra, que con la entrada de hombres como Ayoze, Santos y Cristo Marrero no sólo consiguió frenar la
ofensiva gallega, sino que logró poner por primera vez en peligro real la meta de Queco Piña. Así el
recién ingresado Ayoze dispuso a los sesenta y cuatro minutos de una buena ocasión tras un centro de
Blanco, que la zaga local desvió con muchas dificultades a saque de esquina. Una sensación de
peligro que aumentó con el desplome físico que sufrió el Racing de Ferrol en el tramo final del
encuentro, lo que no impidió que el equipo gallego dispusiera de una magnifica ocasión en un remate
de Manolo, que completamente solo y sin portero, aunque un tanto escorado, estrelló en el lateral de
la red un balón de Carlier, de cabeza en semifallo. Mismo destino que tuvo, siete minutos más tarde,
en el 85, el remate de Cristo Marrero, que envió al lateral de la red un balón que le dejó Nino tras
ganar la espalda a la defensa gallega y obligar a Queco Piña a dejar desprotegida su portería.
ACFI PRESS