La Asociación de Libreros de Las Palmas ofreció hoy una rueda de prensa para replicar las acusaciones del sindicato EA Canarias en las que se daba a entender que el acuerdo alcanzado por el Gobierno de Canarias con la librería para vender los libros de texto exclusivamente a través de estas había provocado un encarecimiento de los libros.
Francisco Sarmiento, presidente de la Asociación, negó que los libros se hayan encarecido con el acuerdo mediante el cual los padres han recibido una tarjeta para subvencionar buena parte del costo de los libros: "Parece que en EA Canarias ha levantado ampollas este sistema, y no sabemos por qué. Están diciendo que el sistema de bonos del Gobierno encarece los libros de texto, y no es así. Los libros de texto tienen en su mayoría precios fijos, y otros tienen precios libres, pero estos últimos se venden con un margen comercial del mismo modo que lo puede tener el fijo, luego los libros no se han encarecido, tienen más o menos el mismo precio que han tenido siempre".
Además, Sarmiento criticó que muchos colegios estén pidiendo dinero a los padres: "Actualmente, y no entiendo por qué, en la mayoría de los centros escolares, tanto públicos como concertados, están pidiendo dinero en las listas. Esto está totalmente prohibido. Hablamos de que están pidiendo 40 o 50 euros en las listas. No sé para qué, no lo sabemos. Si es para material escolar, lo que consume un niño en el colegio, si llega a 25 euros en el año, es mucho. Ahora bien, 40 o 50 euros por 500 niños da 20.000 euros, ese dinero no lo venden muchas librerías, especialmente en los pueblos, durante el año en material escolar. Entonces, para qué piden el dinero si ellos dicen que no están haciendo negocio con ellos".
"Según la nota que tenemos el único descuento que le veo es un 7 u 8% del precio de venta de los libros. Si el libro tiene un 25, hay un 18-20% de beneficio en los libros, que no digan que no están haciendo negocio, alguien se lo está llevando, alguien está haciendo negocio", insistió Sarmiento sobre los márgenes de beneficios que considera que podían tener los colegios cuando vendían directamente los libros.
Por último, dejó claro lo que para él es el sistema normal que hay que seguir: "Entonces, nosotros, los libreros, lo que queríamos era que los libros se vendan en las librerías, como es lo normal, los colegios están para dar clases, yo no me meto en dar clases, lo nuestro es vender libros".
ACFI PRESS