El Presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Manuel Soria, acompañado por el Consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca, Domingo Bueno, por la Alcaldesa de Tejeda, Encarnación Domínguez y por el presidente de la Asociación Equina La Culata, Fernando G. Alba, inauguró las instalaciones de explotación equina en Los Llanos de la Pez (Tejeda) que se destinarán a la recuperación del burro de la raza majorera en Gran Canaria. A la hora de concretar esta importante iniciativa se ha contado con la colaboración de la Asociación Equina La Culata, a quienes serán cedidas las mismas, para que pongan en marcha sus distintas iniciativas de recuperación y cuidado de los burros de la raza majorera en Gran Canaria.
José Manuel Soria recordó que la Asociación Equina La Culata intentará que -con estas instalaciones- se garantice la estancia y el cuidado de unos 20 burros o mulos cedidos por sus socios, haciendo posible de esta forma el fomento de la raza y el aumento del número de ejemplares en Gran Canaria. José Manuel Soria también recordó que -en este nuevo centro- se pondrán en marcha experiencias dirigidas por veterinarios sobre monta dirigida o inseminación artificial.
El nuevo centro de Los Llanos de la Pez servirá para dar alojamiento a burros abandonados o retirados de sus dueños, incluso se plantea la posibilidad de ofrecer a todo el que vaya al centro el apadrinamiento de algún burro. Desde un primer momento, el Cabildo de Gran Canaria hizo suya la propuesta de la Asociación Equina La Culata para la recuperación de los burros, ofreciéndoles unas instalaciones dignas y adecuadas a sus necesidades.
Entre las mejoras que se han realizado en las instalaciones de Los Llanos de la Pez destaca la creación de una zona de reposo y alimentación, una estancia para separar sementales en época de celo y un lazareto para animales enfermos. También se ha construido un cobertizo y de una fosa séptica, así como la instalación de un vallado perimetral.
Desde su introducción en el siglo XV hasta mediados del siglo XX, el burro ha jugado un importante papel en el trabajo del campo en Canarias, ya que los únicos elementos de carga junto con las yuntas de bueyes o vacas han sido precisamente los burros. De hecho, una característica que diferencia claramente a estos animales, es su porte mediano y escasa envergadura para efectuar los virajes en el ara de las tierras o para transitar por senderos sinuosos.
Si ahondamos en la sabiduría popular, encontraremos aspectos ya olvidados como pueden ser la utilización de moñigas de burro para mantener el fuego en las casas o para que los niños pegaran la punta de hierro de los trompos cuando se desprendían de la madera del juguete. Pero ya en pleno siglo XXI, cuando la utilización de maquinaria agrícola resta protagonismo a la tracción animal, es cuando este animal está en peligro de desaparecer de nuestro entorno.
La situación es tan preocupante que, según el Real Decreto
1.682/1997, de 7 de noviembre se reconoce a la raza majorera junto a otras cinco razas (catalana,
zamoranoleonesa, asno de las Encartaciones, andaluza y mallorquina) en peligro de extinción. Se
calcula que en las Islas sólo hay 200 ejemplares de raza majorera. Por este motivo, el Cabildo de
Gran Canaria ha atendido la solicitud de la Asociación Equina la Culata para trabajar por la
conservación del burro de la raza majorera en Gran Canaria. El primer paso de esta colaboración es
justamente la adecuación de estas instalaciones que ahora se han inaugurado hoy por el Presidente
del Gobierno Insular, José Manuel Soria.
ACFI PRESS