La Asociación Stela Maris presentaba este mediodía la demanda de embargo de los salarios del personal del buque Iballa G. en nombre de sus tripulantes, esta demanda permitirá a los marineros cobrar sus salarios antes de que el barco sea refletado o vendido.
En diferentes cartas el armador del barco José Antonio Gámez anunciaba la posible salida a la situación devolviendo el barco a su anterior fletador, compromiso que no se haría oficial si no se liberara al buque de la misma compañía, Virginia G., secuestrado en Guinea Bissau.
Las últimas noticias apuntan a que Gámez habría abonado los cuatro embargos que tiene el Iballa G. dejando pendiente el pago de los salarios de los trabajadores, que llevan tres meses en Las Palmas a la espera de una solución.
Para que exista
la obligación de efectuarse el pago a los trabajadores que asciende a 200.000 dólares, es
obligatorio la emisión del embargo, de lo contrario cualquiera podría adquirir la embarcación, sin
necesidad de abonar los salarios.
ACFI PRESS