Luis del Río, teniente fiscal de la Fiscalía de la Comunidad Autónoma de Canarias y Fiscal Anticorrupción de Las Palmas, asistió hoy al Simposio de Derecho Sanitario organizado por el Colegio de Dentistas de Las Palmas. Allí advirtió del peligro del intrusismo y la estafa en la odontología, debido al ejercicio de la profesión sin la titulación adecuada, en la que a veces se incurre. “Además del delito de intrusismo, si existe un engaño al paciente que le suponga un desembolso económico podría existir un delito de estafa y eso implicaría penas de uno a cuatro años de prisión”, apuntó a este respecto.
Sobre el proceso legal para este tipo de denuncias, el teniente fiscal señaló ante los medios que existen unos tipos de pruebas que ayudan a que las denuncias prosperen. “Cada caso es distinto, pero las pruebas habituales pueden ser las declaraciones de las personas afectadas, las pruebas periciales médicas y los testigos que puedan haber”, afirmó. Aún así, anotó que los delitos por intrusismo, a diferencia de los de estafa, sólo suelen conllevar penas de multa. “De todas maneras, hay casos excepcionales en los que se denuncia públicamente puede llevar penas de prisión cortas”, añadió el ponente.
Ante los medios que asistieron a este Simposio de Derecho Sanitario también acudió el presidente del Colegio de Dentistas de Las Palmas, Héctor Rodríguez Casanovas. Preguntado por los casos de intrusismo en los que media el Colegio, Rodríguez Casanovas dio datos concretos acerca de las denuncias del último año. Según aseguró, de un total de 18 casos, seis de ellos, además de por intrusismo, habían sido denunciados por lesiones. De todas maneras, el Presidente señaló que la mayoría de casos por intrusismo no implican un daño físico, pero que es importante ponerlos en conocimiento por el peligro que entraña que no esté colegiado o que no posea la formación adecuada para actuar dentro de la boca.
Además, Héctor Rodríguez quiso señalar que las condenas de los casos por intrusismo deberían ser públicas para que no puedan seguir actuando, aunque destacó el éxito de las denuncias en este sentido. “De las denuncias que se efectúan por intrusismo, prácticamente todas han llegado a condenas de algún tipo”, hizo constar. “De todas maneras, lamentablemente, algunos de ellos persisten en volver a trabajar de este modo”. Por esto, el presidente del Colegio de Dentistas de Las Palmas, para evitar peligros innecesarios, lanzó un llamamiento a los ciudadanos: “Pregunte si su dentista está colegiado”.
Finalmente, y siguiendo con la línea del Consejo General de Colegios de Dentistas de España, Rodríguez Casanovas advirtió del peligro del uso indebido del Bótox, que sólo está indicado para su uso en el entrecejo y que no se puede administrar en las cercanías de la boca, ni tan siquiera por un dentista.
ACFI PRESS