El Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria acogió en la noche de este domingo el Acto Institucional del Día de Canarias, cita que incluyó la entrega de los Premios Canarias, máximos galardones otorgados en el Archipiélago, y que en esta edición han recaído en la Obra Social de Acogida y Desarrollo, en la categoría de Altruistas y Solidarias; José Antonio Pardellas Casas, en la de Comunicación, y Manuel Medina Ortega, en la modalidad de Internacional.
Paulino Rivero, máximo responsable del Gobierno de Canarias, fue el encargado de presidir esta cita, a la que acudieron las principales autoridades del Archipiélago, y durante la que también se procedió a la entrega de las Medallas de Oro, que han sido en esta ocasión para el Real Club Victoria, el Loro Parque, el Cielo de La Palma, Arístides Hernández, Jesús Omar González y 'ExpoCanarias 2023. Islas en el Mundo'.
Durante el acto, los presentes pudieron disfrutar del espectáculo ‘Timplanzas’, diseñado y dirigido por el músico Benito Cabrera. La propuesta presentó a una orquesta de timples concebida para dar al instrumento canario por excelencia una dimensión orquestal. Integrada por ocho jóvenes timplistas de varias islas, esta idea ya tuvo un precedente hace más de 20 años, de la mano del maestro Totoyo Millares. El repertorio combina aires tradicionales con nuevas creaciones, siempre desde la idea de mantener el compromiso entre tradición y modernidad.
Los timplistas participantes fueron Yone Rodríguez, Abraham Ramos Chodo, Abraham Ramos Sánchez (de Gran Canaria), Víctor Estárico (de Fuerteventura), Francisco Yanes, Tomás Miguel Fariña, José Alberto Delgado y Eutimio Álvarez (de Tenerife). A su vez, estarán acompañados por los músicos Ykay Ledezma (guitarra), Sergio García (percusión), Guillermo Chávez (bajo) y Jeremías Martín (piano y acordeón). Como complemento del concierto intervinieron los solistas Claudia Álamo (de El Hierro), Ciro Corujo (Lanzarote), María Martín Castillo (La Palma) y Sergio García (Gran Canaria), así como la silbadora de La Gomera Ana Luz Arteaga. El videocreador Pedro Ruiz fue el encargado de la imagen. Se incluyeron textos de los escritores canarios María Rosa Alonso y Pedro García Cabrera.
Premios Canarias 2010
El jurado de los premios ha estado integrado, en la primera modalidad, Altruistas y Solidarios, por José Ramón Pérez, Hermelindo Navarro, María de la Luz Rodríguez, José Hernández, Juan Jesús Santiago, Carmen Palmés y Julián de Armas. En la categoría de Comunicación, los integrantes fueron Mariano Vega, Teresa Alfonso, Lourdes Santana, María del Pino Quintana, María José Domínguez, Josefina Navarro y José Carlos Marrero. En cuanto a la modalidad de Internacional, el jurado estuvo integrado por Alejo Ramón Trujillo, Francisco Sánchez, María Orán, Alberto Vázquez, Juan Manuel Suárez, Isidro Ortiz y Marisa Tejedor. Los premios fueron para:
- Altruistas y Solidarios.- La Obra Social de Acogida y Desarrollo (OSDAD), una asociación de ánimo no lucrativo. Tiene, por tanto, personalidad jurídica propia. Fue declarada de Utilidad Pública por Orden Ministerial del 20 de marzo de 1997. La OSDAD fue fundada en 1988 por Jesús García Barriga como respuesta a la creciente necesidad de ofrecer apoyo efectivo a las personas desfavorecidas. Es independiente de ideologías políticas, ni pertenece en exclusiva a ninguna confesión religiosa particular. Sólo se funda en la solidaridad y en valores éticos y evangélicos. A lo largo de sus 21 años de actividad, la OSDAD ha recibido numerosos premios y distinciones.
- Comunicación.- José Antonio Pardella Casas. Nació en Vigo en 1938. Es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de La Laguna y Máster en Dirección de Empresas Audiovisuales por la Complutense de Madrid. Fue locutor y guionista de Radio Juventud hasta 1964, año en que ingresa por oposición en Radio Nacional de España, donde desarrolló numerosas actividades: locutor, guionista, redactor, director de programas. En 1981 es nombrado director de RNE en Canarias, cargo que desempeñó hasta 1994. Durante estos años también fue designado director de la Red de Emisoras territoriales de RNE en Prado del Rey. Es, además, consejero delegado de Canarias de Radio y Comunicación (CARECO S.L.) y director de Radio Isla y Radio Voz de Tenerife. Participa diariamente en la tertulia «Tajaraste» de la cadena SER y ha recibido numerosos galardones, entre ellos: Premio Ondas a la Trayectoria Profesional, Premio al mejor Locutor de Radio y, con motivo del centenario de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, ha sido distinguido por su trayectoria profesional.
- Internacional.- Manuel Medina Ortega. Nació en 1935 en Arrecife de Lanzarote. Es licenciado en Derecho por la Universidad de La Laguna (1957), doctor en Derecho por la Universidad de Madrid (1961) y "Master of Comparative Law" de la Columbia University en Nueva York (1962). Profesor de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid (1959-1975) y de la Universidad de Redlands, California (1969-70). Decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense (1975). Catedrático de Derecho Internacional en la Universidad de La Laguna (1975-78). Vicerrector de la Universidad de La Laguna (1976-78). Catedrático de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid (1978-82). Diputado a Cortes por el PSOE (1982-87) y miembro del Parlamento Europeo durante 22 años.
Medallas de Oro de Canarias 2010
Los premios se han concedido en esta ocasión a:
- Real Club Victoria.- Fundado hace cien años por el inolvidable Pepe Gonçalves, el Real Club Victoria es una de las sociedades de referencia de Las Palmas de Gran Canaria. Vinculada en sus inicios al mundo del fútbol, la entidad fue ampliando su campo de acción y hoy en día participa en incontables iniciativas, no sólo de carácter deportivo, sino también recreativas o culturales. El Real Club Victoria se ha ganado en sus cien años de existencia el respeto de todos los canarios, que valoran el espíritu solidario y emprendedor de una entidad de enorme arraigo social.
- Loro Parque.- El parque zoológico -creado por Wolfgang Kiessling hace 38 años en el Puerto de la Cruz, en Tenerife- se encaminó desde sus primeros pasos hacia el éxito. Ejemplo de buen criterio empresarial, ha sido distinguido en el ámbito estatal e internacional por su compromiso con el medio ambiente y la conservación de la naturaleza. Loro Parque ha cualificado de forma más que significativa la oferta turística del Puerto de la Cruz, y por lo tanto de Canarias en su conjunto. Apostando siempre por la calidad y por la renovación constante, hoy en día constituye todo un símbolo del concepto de excelencia empresarial. Desde su apertura ha recibido la visita de más de 34 millones de personas.
- Cielo de La Palma.- La mayor concentración de telescopios del hemisferio norte se encuentra en La Palma, lo que da idea de la calidad que el cielo de la Isla ofrece para la observación astronómica. Desde la inauguración del Observatorio del Roque de los Muchachos, en el año 1985, los palmeros han dado sobradas muestras de su sensibilidad y complicidad con la instalación, así como con las exigencias que la misma implica. La conjunción entre la calidad del cielo y el respeto de los ciudadanos de la Isla Bonita, de los ciudadanos canarios, hacia el Observatorio del Roque de los Muchachos –en 1988 se aprobó la Ley sobre la Protección de la Calidad Astronómica de los Observatorios del Instituto de Astrofísica de Canarias- hacen que hoy en día este lugar siga siendo el mejor del mundo para la investigación astrofísica.
- Arístides Hernández Morán.- Aunque nació en Tenerife en 1926, es en la isla de Fuerteventura donde -durante 57 años- Arístides Hernández Morán ha dado muestras de su entrega, vocación de servicio y compromiso social. Tras concluir sus estudios de Medicina en Cádiz, y cumplimentada parte de su formación, se establece en Fuerteventura a comienzos de la década de los cincuenta. A su llegada, se embarca en la elaboración de un mapa sanitario, determinando los focos de las fiebres tíficas y paratíficas que por entonces asolaban la Isla, poniendo en marcha a partir de entonces una Campaña de Quimioprofilaxis, que permitió erradicar la tuberculosis de Fuerteventura. Ha atendido 3.717 partos a domicilio, como parte de su inquieta actividad profesional, por la que se ha granjeado la simpatía y el cariño de los majoreros durante más de medio siglo. Es Hijo Adoptivo de la Isla y el centro de salud recientemente inaugurado en Puerto del Rosario lleva su nombre.
- Jesús Omar González Quintero.- Jesús Omar González Quintero, de 29 años, no sólo es el bailarín más activo y participativo de El Hierro -como le reconoció el Cabildo Insular con motivo de la Bajada de 2005- sino también el más claro ejemplo de superación personal e integración.“Omar, el de La Restinga”, es conocido tanto en el pueblo más meridional de Canarias como en La Graciosa, al otro extremo del Archipiélago. Allá donde se celebre una romería, viaja con el grupo folclórico que se traslade de El Hierro para bailar o tocar el tambor. Omar, al que los herreños profesan un enorme cariño, es siempre esperado y bien recibido en las fiestas de los pueblos para bailar al son de los pitos y las chácaras. Jesús Omar González Quintero simboliza, además de un enorme espíritu de superación, la hermandad entre los canarios de El Hierro y de todas las islas.
- 'ExpoCanarias 2023. Islas en el Mundo'.- En el año 2006, un grupo de profesionales de las Islas se propuso articular una iniciativa para albergar en Canarias en el año 2023 una exposición universal bajo el prisma geográfico de la insularidad. “ExpoCanarias 2023. Islas en el mundo” propone resaltar una visión global, así como el modo de vivir y convivir de los ciudadanos de las islas del planeta -todo ello, con especial atención a la forma en que las Islas han de relacionarse con su entorno-. Aspectos como la protección de nuestra biodiversidad o la búsqueda de la cohesión social y territorial, o la conciliación entre desarrollo y sostenibilidad, junto a los condicionantes derivados de la limitación y fragmentación del territorio, son temáticas comunes a las Islas del planeta. Esta iniciativa integradora ha logrado el apoyo unánime de la sociedad y de las instituciones del Archipiélago.
Discurso de Paulino Rivero
El discurso del presidente del Gobierno de Canarias durante el acto fue el siguiente:
"Hace hoy doce meses, en este mismo escenario, apunté que 'después de la crisis, nada volverá a ser igual'. Un año después, me reafirmo en que 'a partir de ahora, las cosas van a ser diferentes, pero no necesariamente peores'. La realidad nos lo está poniendo difícil, pero de nosotros depende -en nuestras manos está- que este periodo no sea tanto un punto final como una evolución hacia un tiempo nuevo.
No permitamos que el miedo nos paralice. Afrontemos esta situación con la actitud correcta, con el ánimo que requieren los grandes retos. Ánimo y actitud que deben ser los adecuados también a la hora de comunicar lo que está pasando, pues, como con buen criterio señalan algunas voces, 'la obsesión por la crisis llega a ser tan espesa, que resulta imposible separar la sensación de crisis de la crisis en sí misma'.
No escondamos el problema, pero tampoco ocultemos las buenas noticias, que también las hay. Trabajemos y tomemos decisiones con realismo; con un realismo optimista.
Sintiéndome especialmente cerca de quienes peor lo están pasando, permítanme que esta noche invite a detenernos más en las luces que en las sombras. Que invite a la confianza, porque del derrotismo -como de la confrontación- no podemos esperar soluciones.
El diálogo abre puertas con la misma facilidad con que la crispación las cierra. Todos, sin excepción, debemos aprender a hacer mejor las cosas, con menos recursos. Esto que digo es, lo sé, la cuadratura del círculo. Pero, créanme que es posible. Ahí está la Historia para confirmar que, en muchas ocasiones, los canarios hemos dado con la cuadratura del círculo para sobreponernos a las adversidades y seguir avanzando.
No pensemos en lo que no puede ser, sino en lo mucho que tenemos por hacer. Y, porque es mucho 'lo nuevo que está por hacer', pensemos que todo es posible.
Si esta crisis está reinventando la realidad, reinventemos Canarias. Digo más. Nuestra obligación es sentar las bases de una Canarias más fuerte. Sabemos cómo. Ya estamos en ello, y lo vamos a conseguir. Apostemos por lo que sabemos hacer, pero sin renunciar a hacerlo mejor o a hacer otras cosas.
Reinventar Canarias no significa desprendernos de nuestras bazas, en absoluto. La apuesta es otra. Ahora que estamos dando los primeros pasos del camino que nos conduce a las Islas de 2020, reinventarnos es dar con la buena noticia de la mala noticia de esta crisis; y esa buena noticia es aprovechar esta coyuntura para aprender a hacer las cosas de otra manera.
Hacerlas mejor en la esfera pública y en el ámbito privado, en lo individual y en lo colectivo.
Atrás quedaron los tiempos en que, fruto de la bonanza económica, las cosas llegaron a ser cómodas. Tantos fueron los atajos, que muchos jóvenes cayeron en la trampa de la vida y el dinero fácil, desatendiendo la necesidad de adquirir una educación y la formación adecuada.
Ese tiempo ha pasado. Ahora toca recuperar la cultura del esfuerzo, el trabajo duro y la constancia que caracterizó a tantas generaciones de canarios.
Acaba una época. Estamos estrenando otra. Tengamos ahora la osadía que requieren los grandes retos, y, sin aparcar nuestras fortalezas, exploremos las enormes oportunidades que anuncia el hacer las cosas de otra forma.
Con el grado de atrevimiento que requiere una coyuntura como la actual, los canarios tenemos capacidad y talento para plantear y hacer realidad propuestas responsables, viables, que nos permitan girar –reinventar- nuestro modelo. Porque así lo hemos demostrado en el pasado, los canarios somos una sociedad fiable; somos una apuesta sólida, segura.
Podemos materializar tantas ideas como los que más. Podemos protagonizar cambios, que deben facilitarse desde lo público; pero sólo si los empresarios dan un paso al frente, esos cambios serán posibles.
Aún siendo plenamente conscientes de las enormes dificultades que están afrontando tantos canarios –tantas familias- creo que hay razones para creer. Porque somos un pueblo capaz, hay razones para creer en Canarias, en los canarios, en nuestro futuro, en las oportunidades que entre todos vamos a seguir construyendo.
Razones para creer que ese tiempo nuevo lo tenemos al alcance de la mano. Un tiempo nuevo que, entre todos, ya estamos liderando, que invita a entender que debemos crecer con inteligencia porque, de lo contrario, lejos de estar fortaleciendo el bienestar de nuestra gente estaríamos poniéndolo en peligro.
No se trata de crecer más, sino de crecer mejor. De actuar dentro de nuestras posibilidades, no por encima. A pesar de lo mucho que hemos avanzado, en buena medida toca 'empezar de nuevo'.
Ésta no será la primera vez que salgamos adelante. Con la llegada de las responsabilidades autonómicas, los canarios fuimos capaces de dejar atrás la foto borrosa de aquellos primeros pasos, adoptando decisiones que nos permitieron avanzar, en apenas una década, lo que no habíamos progresado en toda nuestra Historia.
Decisiones que requirieron grandes acuerdos. Flexibilidad. Generosidad. Altura de miras. Responsabilidad. Decisiones que, ahora como entonces, requieren de la participación de todos. De todos sin excepción porque hay momentos en que no hay sitio -no debe haberlo- para estrecheces partidistas.
Hoy los canarios sabemos más, conocemos mejor nuestra propia realidad y, en consecuencia, vamos a ser más capaces de superar esta crisis. Pero, será desde el diálogo o no será. Será arrimando el hombro o no será.
Y será apostando por esa tercera vía que hemos hecho realidad en Canarias, y que abanderamos en la escena del Estado. Una tercera vía que constituye una apuesta por el entendimiento y los grandes pactos que en Canarias hemos firmado y que España tanto necesita.
En este sentido, cabe decir que en estos momentos España se enfrenta a un problema -la confrontación- aún peor que la crisis económica en sí misma. Los ciudadanos piden diálogo y trabajo en común. Atendamos ese mandato.
Tan cierto es que afrontamos problemas muy serios, como que los canarios ya hemos pasado por esto. Problemas que nos obligan a introducir cambios que traerán consigo una reorganización económica y administrativa, a definir qué modelo social tenemos y tendremos.
Una reorganización administrativa que impone una mayor austeridad en el gasto. Una revisión de lo público que requiere planes de ajustes razonados, serios, efectivos, responsables. Hacen falta propuestas, no ocurrencias. Las administraciones no estamos para quedar bien sino para hacer las cosas bien, así que pongamos sobre la mesa soluciones, no eslóganes.
Es inaplazable dar pasos hacia una mayor simplificación, hacia una administración más ágil y menos costosa. Pasos hacia un sector público redimensionado, en el que lo que haga una administración no lo haga otra. Otros son los ingresos, otros deben ser los gastos.
El reto no es sencillo, y estamos obligados a hacer pedagogía para que ese proceso se entienda y comparta.
Tampoco esta transición a la que aludo será fácil. Nada lo será porque la situación económica nos marca un antes y un después. No puede ser sencillo cuando, como ya se ha escrito, 'la economía es la ciencia social matemáticamente más avanzada, pero la ciencia humana más atrasada'.
Nos adentramos en otra cultura de gasto, en otro modelo de bienestar, en una relación administración-administrado que no será la que hemos conocido años atrás. Aprendamos de esta crisis como lo hicimos de las anteriores.
Ahora más que nunca, los distintos territorios que conformamos el Estado debemos ser escuchados. Debe escucharse a Canarias cuando pedimos que la factura de la crisis no se pase únicamente a los trabajadores; y que, lejos de esto, debe ser el sistema financiero el que haga los sacrificios mayúsculos.
O cuando exigimos que las rentas más altas hagan un mayor esfuerzo. O cuando planteamos la necesidad de introducir modificaciones en el mercado de trabajo para ayudar al mantenimiento o a la creación de empleo.
Sé que esta noche es para las emociones, pero -dado lo excepcional del momento que vivimos- permítanme que aproveche la ocasión para reivindicar responsabilidad y respeto institucional en la relación del Estado con las comunidades autónomas, así como nuestra participación cierta en la toma de decisiones que impliquen modificar las reglas del juego.
Si, efectivamente, 'en España el estado del bienestar es el estado de las autonomías', garantizar la sostenibilidad de la sanidad, la educación o las políticas sociales demanda decisiones que –compartidas- nazcan de la convicción, nunca de la imposición.
No permitamos que las dificultades presupuestarias desemboquen en desgastar el prestigio que las comunidades nos hemos ganado a pulso como prestadoras de servicios esenciales. No permitamos que, en la dificultad, se pongan en duda las bondades de la descentralización administrativa.
Ha fallado la economía, no la España de las autonomías. Quienes pretendan aprovechar la coyuntura para allanar el camino a una involución, que sepan que no van a contar con Canarias.
Otra forma de hacer las cosas en las administraciones no significa demoler el edificio autonómico. Otra forma de hacer las cosas pasa por provocar una auténtica revolución en otro terreno, que es el de la eficiencia, el de una definición inteligente y solidaria de las prioridades.
La España autonómica presta unos servicios públicos esenciales que constituyen posiblemente el mayor logro de nuestra democracia. Cualquier decisión que afecte a dichos servicios debe partir de la premisa de que 'las cosas pueden y deben hacerse de otra manera', pero sin dar pasos atrás, sin expulsar del sistema a los más débiles.
Ni un paso atrás cuando hablamos de políticas esenciales que son el pilar de las igualdades, la cohesión o la justicia social. El estado del bienestar no hay que recortarlo; hay que sanearlo.
Hay que controlar el déficit. Hay que ganar en credibilidad. Hay que generar confianza, no incertidumbre. Hay que cambiar el modelo productivo. Hay que hacer las cosas bien.
Los canarios queremos salir de la crisis con la economía española, no a pesar de la economía española. Esta es una crisis distinta, sin duda, pero no es menos cierto que no debemos perder de vista cómo se construyó –cómo construimos- la puerta de salida en los años noventa.
Una puerta de salida que tallamos entre todos con tres herramientas fundamentales: el Régimen Económico y Fiscal, los fondos europeos y el más que significativo avance en las relaciones Estado-Canarias.
Herramientas, las mencionadas, que también hoy deben ayudarnos a alcanzar dos objetivos que se mueven en paralelo: superar la crisis y avanzar en la definición de la Canarias de 2020.
Otra vez, la necesidad de contar con un buen REF, capaz de llevar al máximo sus posibilidades como mecanismo generador de empleo. Otra vez, la necesidad de que Europa nos acerque a las oportunidades de los territorios continentales; y, aún más, el objetivo de que se nos vea como una gran oportunidad en la relación con países terceros. Otra vez, los canarios demandando lealtad al Estado.
Sigamos avanzando hacia un modelo educativo que suba peldaños en formación profesional, hacia un sistema capaz de reconocer e incentivar el esfuerzo, verdaderamente integrado en el sistema económico, social y cultural, convertido en motor y fuente de mejora permanente del tejido productivo.
Estamos volcados, y más que lo estaremos, con el sistema educativo. Y es así porque la educación es la herramienta que más nos acerca a la igualdad de oportunidades, la que en mayor medida diluye la línea que separa a los que más tienen de los que menos tienen. Es la formación la herencia más sólida que podemos dejarle a las generaciones presentes y futuras.
Es, sin duda, el elemento que fortalece -más que ningún otro- la cohesión social.
Porque debemos mejorar nuestro capital humano, debemos ir a más. Ya estamos cambiando el sistema educativo, pero debemos multiplicar esfuerzos. Y, sobre todo, debemos allanar el camino hacia un gran pacto social por la Educación en Canarias -pacto que debe protagonizar el conjunto de la sociedad, y no sólo los sectores directamente implicados-.
Impulsemos una economía capaz, que no renuncie a otros mercados, integrada interna y externamente por aire, mar y cable a Europa, África y América. Trabajemos durante la década que ahora empieza para que las Islas sean un potente nodo de telecomunicaciones y servicios anexos emergentes; un gran centro de servicios comerciales, sanitarios, formativos y financieros para los países, empresas y ciudadanos de nuestro entorno.
En este camino, lejos de demonizar al empresariado alimentemos la confianza que lo público y lo privado merecen. Todos, en un ámbito y en el otro, hemos cometido errores. Pero es tanta la tarea que suponen los cambios que debemos emprender, que no podemos perder un solo minuto en reproches.
Trabajemos juntos -esfera pública y privada- con madurez y sin complejos para que la década que está despegando nos lleve a un 2020 en el que las Islas cuenten con infraestructuras al servicio de las personas, nunca al revés. Para que dispongamos de un marco jurídico, político y económico justo y respetuoso con nuestra mayoría de edad como pueblo.
Una vez más, nuestro pueblo encarando retos y plantando cara. Y, porque hay razones para la confianza, porque el nuestro es un pueblo capaz, los canarios decimos sí al futuro. Sí a seguir construyendo oportunidades.
Sí a continuar con el trabajo que todos estamos llevando a cabo para ofrecer las respuestas que las mujeres y hombres de esta tierra merecen. Sí a crecer responsablemente. Sí a salir de esta situación yendo de la mano, unidos.
Decimos sí a la solidaridad, y al compromiso de la Obra Social de Acogida y Desarrollo. Sí a trayectorias de dedicación y trabajo como las de José Antonio Pardellas Casas o Manuel Medina Ortega. Los canarios decimos sí al espíritu de superación y a la tenacidad de Jesús Omar González. Sí a la entrega y a la vocación de servicio público de Arístides Hernández.
Sí a la participación ciudadana y al protagonismo de colectivos, asociaciones y clubes sociales como el Real Club Victoria. Sí al empuje, el atrevimiento y a las ganas de emprender de quienes están impulsando ExpoCanarias 2023. Sí a la excelencia y a la calidad como fórmulas de éxitos como los que ha cosechado el Loro Parque. Sí a La Palma y a las mujeres y hombres de la Isla por cuidar y engrandecer su cielo, espejo en el que nos miramos y desde el que la Humanidad busca otras realidades.
Con todos estos valores que los premiados simbolizan, estamos armando el rompecabezas de la Canarias de la próxima década. Una tarea en la que, como punto de partida, debemos desterrar de la escena política y económica eso que algunos analistas han dado en llamar el pesimismo activo. Debemos trabajar para el presente y, a la vez, para ese tiempo inminente que representa el periodo que nos une al 2020.
Una década, la que tenemos por delante, que será la de la innovación social, que impondrá -impone ya- un cambio de cultura, otra forma de hacer, otra forma de pensar las cosas.
Una década en la que dos procesos que se dan la mano –la diversificación económica y la búsqueda de soluciones novedosas para el turismo- permitirán que Canarias alcance el 2020 reforzada, con un modelo más consistente y con mayor capacidad de generar oportunidades.
Si supimos afrontar el boom turístico, ¿por qué no creer y trabajar para que la década que nos llevará al 2020 sea la del boom de la innovación?, ¿por qué no seguir avanzando en la transición del cemento al talento?
Seamos, todos, emprendedores. Tanto como lo fueron las generaciones de canarios a los que un día la necesidad obligó a embarcarse en otros proyectos, en otros futuros. Canarias siempre ha sido un pueblo creativo que ha sabido lo que es explorar y buscar salidas donde aparentemente no las hay.
Recuperemos esa actitud, ese espíritu. Sigamos dando respuesta al día a día, pero en modo alguno perdamos de vista que el horizonte de 2020 nos impone una larga lista de tareas. Retos que todos debemos sentir como propios.
Metas que son compartidas, que deben trabajarse en común. Si hacemos bien las cosas, la Canarias de 2020 será como nosotros queramos que sea.
Y hagámoslo teniendo muy claro que “no debemos ni podemos” dar un paso atrás en logros que las mujeres y hombres de esta tierra han alcanzado en el terreno de los servicios públicos, de la justicia social. Sin dar un paso atrás en la defensa del interés general, que bien podríamos resumir en el compromiso de defender a capa y espada la democracia social.
Democracia social que, como bien ha apuntado el Nobel Paul Krugman, 'exige muchos sacrificios, pero funciona y es un éxito al que no se puede renunciar'.
Permítanme que en este 30 de mayo reitere mi invitación al optimismo responsable. A enterrar catastrofismos que sólo nos conducen al inmovilismo. El futuro no está escrito, es cierto. Pero ya estamos escribiéndolo.
Porque debemos ser los canarios quienes decidamos qué queremos ser y hacia dónde queremos ir, Canarias se hace aquí, se hace ahora, se hace con la participación de todos.
Feliz día de Canarias.
Muchas gracias".
ACFI PRESS