La Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Fuerteventura ultima durante estos días el arreglo y señalización de los senderos de la isla de Lobos, dentro de un proyecto de actuación que también ha permitido trabajar en la recuperación de elementos del patrimonio etnográfico, reconstrucción de las antiguas salinas de Lobos, etc. La inversión destinada por el Cabildo para llevar a cabo este proyecto ha superado los 290.000 euros, y actualmente se ultima la instalación de una pasarela de madera sobre el antiguo embarcadero de la laguna de Lobos y en el acceso de las salinas, puesta en marcha del molino de Chicago para extraer agua salada para inundar los cocederos de las salinas, arreglo de las zonas de acampada, etc.
“Lo más importante es que todos seamos conscientes de que la conservación de la buena imagen que ofrece Lobos depende de que sepamos cuidarla y mantenerla limpia. De nada sirve haber realizado una rehabilitación tan importante si luego no somos cuidadosos en su conservación”, explicó la consejera de Medio Ambiente, Natalia Évora durante la visita que esta mañana hizo al islote acompañada del presidente del Cabildo, Mario Cabrera, y el vicepresidente. Guillermo Concepción.
Mario Cabrera recordó que la rehabilitación de los senderos de Lobos “son un atractivo añadido, al permitirlo integrarlos en la red de senderos de Fuerteventura, con unos 255 kilómetros, integrando además el sendero de Gran Recorrido que llega de norte a sur”. Por su parte, Guillermo Concepción insistió en que “el islote ofrece importantes atractivos naturales y turísticos, que gracias a estos trabajos quedan ahora realzados para el disfrute de nuestros visitantes”.
El proyecto de rehabilitación ha sido elaborado por la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo, con una duración de seis meses y el objetivo de recuperar, además de los senderos, las salinas, tres antiguos hornos de cal y hasta seis aljibes distribuidos a lo largo del recorrido de Isla de Lobos.
Durante los últimos tiempos en Lobos también ha entrado en funcionamiento el Centro de Interpretación, se ha reformado del Faro de Martiño y se ha mejorado el muelle principal.
Estructuras tradicionales
La superficie que ocupan las salinas rehabilitadas alcanzan los 5.800 m.², de los que 1.900 m.² corresponden a los tajos y 3.900 a los cocederos. Actualmente se está ultimando la pasarela de madera para los visitantes y la puesta en marcha del molino de viento para aprovisionar de agua salda los cocederos.
También se han finalizado ya las obras de recuperación de los hornos de Las Lagunitas y La Galera, que son caleras (funcionaban a leña o aulaga); y del horno de la Atalaya Grande, de cal industrial (funcionamiento a carbón). Además de los aljibes de Las Lagunitas, la Hoya del Cagadero, Aljibe del faro, Aljibe de Los Librantes y Aljibe del Marrajo.
Los trabajos se centran ahora también en la instalación de una pasarela de madera sobre la estructura del antiguo embarcadero de la laguna, para facilitar el acceso a los visitantes y pescadores que lo utilizan para acceder a sus barcos fondeados en la zona.
El islote de lobos, situado en el Estrecho de La Bocaina, ocupa 467,9 has. de superficie y tiene 13,7 Km. de perímetro. Su interés está reconocido al formar parte de la Reserva de la Biosfera a nivel internacional, mientras que a nivel comunitario forma parte de la Red Natura 2000 y está declarada zona ZEPA y zona ZEC. A nivel nacional está declarada en su totalidad como Parque Natural.
Entre todos sus valores aparecen los de carácter ambiental (saladares, jable de los hornitos, tabaibales del malpaís, vegetación halófila en sus costas y hoyas salitrosas); de biodiversidad, con endemismos únicos como la siempreviva de Lobos (Limonium ovalifolium ssp canariensis) y aves marinas como el águila pescadora (Pandion haliaetus) y migratorias; geológicos (hornitos freatomagmáticos); etnográficos (salinas, hornos de cal, Faro de Martiño); y paleontológicos (yacimientos de los periodos Jandiense y Erbanense).
ACFI PRESS