El presidente del Parlamento, Antonio Castro, y la escritora María Pino Brumberg
presentaron ayer jueves el libro “Con alas en los pies”, acto que contó con la presencia del autor
del prólogo, el escritor Alberto Vázquez Figueroa.
En su discurso, el presidente del
Parlamento destacó que "en ciertas ocasiones, y esta es una de ellas, resultan ociosas las
palabras de quien cierra un acto redondo, como el que nos ha convocado esta tarde en el Parlamento
de Canarias. Alberto Vázquez Figueroa, un canario universal que ha trabajado con constancia, rigor
y fortuna en todos los géneros de la comunicación y es uno de los novelistas españoles de mayor
éxito, avaló con su prólogo y con sus sabias palabras un libro que, por sinceridad y valentía, no es
un libro más. María Pino, su autora, ha contado con fluida naturalidad las razones que le llevaron a
escribir las memorias de una joven existencia, marcadas por la lucha sin tregua contra una
enfermedad injusta y cruel".
"Y todos ustedes, con su amable presencia", continuó Castro agradeciendo la presencia de los asistentes, "respaldan el nacimiento de unas confesiones personales, magníficamente escritas, frescas y sinceras y lo que es más importante: llamadas a hacer mucho bien a todos aquellos que, por efectos de la condición humana, flaquean en la hora de las dificultades. Para evitar malos entendidos, no busquen en las páginas de María Pino un documentado reportaje sobre sus circunstancias personales. Este es un relato, un magnífico relato con todas las de la ley", aseveró el responsable de la Cámara. "Miguel Delibes, el gran novelista castellano exigió a la narrativa tres elementos imprescindibles. En primer lugar, un paisaje, un ambiente. María describe con desenfado y rigor esas circunstancias de su biografía juvenil, el ámbito familiar y amistoso, los escenarios de su actividad y de su lucha. La segunda condición es la persona y, con el aplomo de una novelista consumada, María nos dice como es y cómo siente, sin intentar singularizar sus emociones, con una objetividad tal que, a los efectos literarios, tiene tanto valor o más que una ingeniosa o alambicada fabulación. La protagonista, en primera persona, representa a una generación trabajadora, alegre y optimista, a un grupo humano, familiares y amigos, que ponen en valor, los ideales eternos que impulsan a las personas, a las buenas personas que son las que, por afortunada extensión, ofrecen más interés literario. La tercera condición que pedía Delibes para un relato es la pasión y aquí se cumple con holgura: la lucha personal, la férrea voluntad contra las circunstancias de una compleja patología, los desencantos y las ilusiones que los siguen, los avances y los parones en su camino revelan un carácter fuerte y ejemplar. Una personalidad de fuste literario, con el valor añadido de la verdad", añadió antes de elogiar de nuevo la labor de la autora. "La fácil lectura de este libro es un mérito que no logran con frecuencia los escritores noveles y María, a fuerza de sinceridad e instinto, ha cuajado un texto que desborda el ámbito concreto de unas confesiones personales. En su imparable lucha, nos brinda observaciones de hondo calado, opiniones de una valentía notable y esperanza y coraje a raudales. ¿Se le pueden pedir más valores a un primer libro? Esta tarde presentamos una obra testimonial que ayudará a muchas personas a entender el inmenso poder de la voluntad, las fuerzas interiores que podemos movilizar en nuestras causas. Estoy seguro que, a partir de ahora, la ataxia que afecta la movilidad de María Pino, pero no tuerce su temple ni su valor, será más conocida y tal como demanda, con toda razón y justicia, se prestará más apoyo a la investigación. Estoy seguro del éxito de su heroica carrera de fondo y estoy seguro también que esta tarde, con la presentación de “Con alas en los pies”, ha nacido y hemos conocido a una escritora con estilo decidido, para abordar todo tipo de empresas, a una narradora con alas en el alma", afirmó.
ACFI PRESS