Ha sido considerado como uno de los isleños con mayor proyección internacional y
fue el principal estudioso de las figuras de los expresidentes de la República, Juan Negrín y Manuel
Azaña
A pesar de que vivió sus primeros trece años en las Islas, “siempre amó su
tierra”, ha manifestado su biógrafa, Julia Rodríguez Cela
El Parlamento de Canarias
acogió en la tarde de ayer lunes, el primer homenaje público e institucional a Juan Marichal, un
intelectual canario -considerado como uno de los isleños con mayor proyección internacional- “que
siempre amó a su tierra” y que falleció en México el pasado mes de agosto. El homenaje, que comenzó
sobre las 17:30 horas, fue presidido por el presidente de la Cámara autonómica, Antonio Castro, y
contó con la participación del director adjunto del periódico ‘El País’, Juan Cruz, el
vicepresidente de la ‘Fundación Juan Negrín’, Eligio Hernández, y de la biógrafa de Juan Marichal,
Julia Rodríguez Cela.
En el acto también estuvo presente Carmen Negrín, la hija del ex
presidente de la II República, Juan Negrín; la consejera de Educación, Cultura y Deportes del
Gobierno canario, Milagros Luis, y el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Santa Cruz, Antonio
Bello, y representantes de los diferentes grupos parlamentarios. El presidente del Parlamento de
Canarias manifestó su “satisfacción” porque el primer homenaje civil a la memoria del profesor Juan
Marichal se celebrara “en la institución que representa al pueblo canario y en la ciudad en la que
nació, descubrió las primeras imágenes, aprendió las primeras letras e hizo las primeras
amistades”.
Antonio Castro calificó de “acto de estricta justicia y generosidad” el
recuerdo de Marichal, una personalidad –dijo- de la cultura hispánica y uno de los españoles “más
relevantes del siglo XX, que se vio forzado a ejercer sus saberes y valores desde el exilio”.
Además de resaltar que se trata de un personaje “imprescindible para entendernos mejor y
convivir en libertad y en paz”, Castro apuntó que Juan Marichal fue “un canario trasterrado”
–término que él mismo inventó- que por “la barbarie y la inclemencia de la Guerra Civil se vio
obligado a construir su biografía lejos de la tierra natal y a trabajar duro sin permitirse
permanecer en la nostalgia”.
Durante su intervención, el presidente de la Cámara
regional hizo un repaso a la trayectoria de Juan Marichal, quien fue durante cuatro décadas
catedrático de Harvard e impulsor de los estudios hispánicos en esa prestigiosa universidad
norteamericana. Destacó la “pionera” dedicación de este canario por “rescatar la memoria
atropellada, omitida y vejada de dos personalidades: Juan Negrín y Manuel Azaña”. En esa línea,
explicó que los trabajos del profesor Marichal sobre Manuel Añaza y el canario Juan Negrín “deshacen
con sabiduría, documentación, pruebas y una exquisita elegancia, las leyendas negras de dos
políticos –ex presidentes de la República- honestos y lúcidos, sin cuya presencia sería imposible
entender lo que ocurrió realmente en este país”.
Antonio Castro no se olvidó tampoco de
resaltar que a Juan Marichal se le debe “el esfuerzo clarificador, la magistral traducción y la
aplicación contemporánea del pensamiento de Feijóo, de Ortega y Gasset, de Azaña y Unamuno”. Subrayó
sus ensayos y conferencias sobre las letras hispánicas, su “valentía intelectual y sus sólidas
denuncias de las lacras que han lastrado la convivencia y el progreso, como referentes de una
realidad plural que no podemos ignorar bajo el riesgo de repetir los viejos y caros errores y perder
el valor insustituible de la tolerancia”, afirmó.
Sus casas, un reducto canario
Julia Rodríguez Cela, profesora universitaria, estudiosa de la biografía de Juan Marichal y
alumna de éste, aseguró que este canario universal “siempre amó su tierra”, aunque sólo viviera los
primeros trece años de su vida. “Siempre donde se encontrara, en su casa de Boston, en Harvard,
etcétera, era un reducto español y canario”, manifestó.
Rodríguez Cela, quien anunció
que está escribiendo un libro sobre textos de Marichal relacionados con Canarias, afirmó que él
“nunca vio el exilio como algo dramático”, hasta el punto de que uno de sus últimos textos fue ‘El
exilio es una fortuna’. Explicó que Juan Marichal decía que ser canario era “ser una persona
abierta al mundo” y se definía como “un hombre burgués (burgués de espíritu laico), liberal (más
allá de cualquier ideología política) e intelectual, ya que su vida ha estado marcada por el ansia
de saber y de transmitir sus contenidos aprendidos.” También resaltó que Marichal “siempre luchó por
las libertades en España y para que los profesores españoles puedieran dar clase en Estados
Unidos”.
En su intervención el director adjunto del periódico ‘El País’ y periodista
tinerfeño, Juan Cruz, manifestó que para él es un “orgullo” que se haya recordado la figura de Juan
Marichal. Señaló que lo que persiguió Marichal como republicano era “un equilibrio civil en el que
se respeta lo que piensa el otro” y “un deseo de aprender permanentemente”. Cruz dijo que este
canario universal –casado con una hija del escritor Pedro Salinas- fue toda su vida “un estudiante”
que tuvo el valor de no perder “la raiz de su esperanza”.
Señaló que en sus últimos años
siguió recordando “la arena de la playa de El Médano, en Tenerife”, a donde iba cuando era joven y
continuaba pensando que el exilio “había sido una suerte para él”. Cruz expuso que España le
transmitía “alegría y pena a la vez, porque era la tierra que le había expulsado, aunque siguió
manteniendo la cultura española”, añadió.
Eligio Hernández, por su parte,
recordó que aunque hoy se le hace un homenaje póstumo a Marichal, antes le premiaron en vida tanto
el Gobierno del Estado como las instituciones canarias. “Hoy hemos culminado ese homenaje de
tributo, admiración y respeto a la ingente figura de Juan Marichal, porque es el Parlamento de
Canarias, el que representa al pueblo canario, el que realiza este acto de justicia histórica a
Marichal”, subrayó.
El homenaje se desarrolló en el seno del debate sobre ‘Creación
intelectual e industria cultural en Canarias’, que se enmarca en las ‘Jornadas Parlamento y
Sociedad: Ideas para el futuro’.
Biografía de Juan Marichal
Juan Marichal
López fue un historiador y ensayista que nació en Santa Cruz de Tenerife el 2 de febrero de 1922 y
falleció el pasado 9 de agosto en Cuernavaca (México). Llegó a ser catedrático emérito de la
Universidad de Harvard (Estados Unidos), y recibió entre otros el Premio Nacional de Historia (1996)
y el Premio Canarias de Literatura (1987).
Fue discípulo de Américo Castro y dedicó diez
años a la preparación de las Obras Completas de Manuel Azaña, a quien también ha biografiado, así
como las obras completas de su suegro, el poeta Pedro Salinas, de la Generación del 27. Titular de
la Cátedra Smith de Literatura Hispánica de Harvard, fue director de su Programa de Estudios
Ibéricos y Latinoamericanos, y adscrito a la Institución Libre de Enseñanza (ILE), cuyo Boletín
dirigió durante un largo periodo de su vida.
Aunque Marichal nació en Santa Cruz de
Tenerife, en 1935 se trasladó a vivir a Madrid, y de allí a Valencia, en 1936, y a Barcelona en
1937. Un año después viajó hasta París, donde cursó estudios en el Liceo que continuó a partir de
1940 en Casablanca (Marruecos), hasta finalizar el bachillerato francés. Fue en 1941 cuando viajó a
México en uno de los barcos fletados por la organización de ayuda a los exiliados que encabezaba
Indalecio Prieto. Entre México y Estados Unidos desarrolló toda su vida laboral.
ACFI PRESS