“Dejar de lado la educación y la cultura limita nuestra capacidad biológica”.
Ésta fue una de las conclusiones que se extrajo del debate ‘Creación intelectual e industria
cultural en Canarias’, celebrado este lunes en el seno de las Jornadas ‘Parlamento y Sociedad: Ideas
para el futuro’. En el salón de actos de la Cámara autonómica, ante un numeroso público,
participaron el director adjunto del diario ‘El País, Juan Cruz; la cantante y experta en música
tradicional canaria, Fabiola Socas; el director del Museo Elder, Fernando Pérez, y el técnico de
‘Canarias Cultura en Red’, Jerónimo Cabrera.
Durante el encuentro -que se llevó a cabo
tras el homenaje póstumo al intelectual canario, Juan Marichal y que contó con la asistencia del
presidente del Parlamento autonómico, Antonio Castro- se mostró “preocupación” por el ámbito de la
educación y de la cultura en Canarias, ya que es “uno de los aspectos que menos se deben ver
afectados por la crisis, porque puede producir retrasos en las capacidades cognitivas de los
ciudadanos de las Islas”.
Un ponente consideró que para este tema, se han de buscar sinergias
entre instituciones, recortar costes y trabajar en red tanto dentro de Canarias como con
instituciones de fuera y subrayó que “la cultura no es un lujo, pues se ha comprobado que produce
efecto cerebral”. Asimismo sostuvo que la cultura que se desarrolla en el Archipiélago debe tener en
cuenta nuestra realidad económica, pero a la vez –si no se quiere quedar en el localismo- debe ser
capaz de hacer un discurso de tú a tú a otros contextos culturales. Precisó que se tiene que apostar
por crear una atmósfera en la que todas las instituciones contribuyamos a valorizar la cultura y el
conocimiento y en la que los ciudadanos reclamen esa cultura”.
En el debate, también se
abordó el hecho de que los grandes investigadores y los que son “profetas” en las Islas sean los que
se han ido fuera de Canarias, ya que “desde dentro es bastante más difícil trabajar y ser
escuchado”. Además, se reclamó una “mayor atención a la memoria oral y al grupo de investigación de
la música tradicional canaria”, solicitando el apoyo de los grupos parlamentarios para crear un
centro de investigación fonoteca para no perder nuestro patrimonio cultural sino proyectarlo incluso
hacia el exterior. Una de las ponentes criticó que en los últimos treinta años el concepto de
identidad canaria haya estado muy vinculado al folclorismo y a lo popular, a la vez que aseguró que
hay cosas que “no funcionan” en la cultura del Archipiélago y que aunque se “hacen esfuerzos”,
parece que las apuestas quedan aisladas y no son globales.
También en este encuentro hubo
espacio para dar a conocer el Plan Canario de Cultura, aprobado hace dos semanas y que, por primera
vez ha logrado que siete cabildos insulares, el Gobierno de Canarias y 150 diferentes agentes hayan
hecho un diagnóstico y hayan puesto “un listón” al sistema cultural en el Archipiélago. Asimismo,
otro de los ponentes afirmó que uno de los graves problemas que tienen España y Canarias es el ser
unas sociedades “acríticas”. Admitió que el problema de lectura en las Islas no es solo de libros o
de periódicos, sino de lectura de los otros: escuchar a terceros y tratar de entenderlos. Por eso,
consideró que la sociedad “tiene que iniciar una revolución civil en la que la gente tiene que
volver a leer, a abrir las bibliotecas, las hemerotecas, las fonotecas, etcétera; y tampoco olvide
crear canales de ‘lectura’ interpersonal”.
Juan Cruz, además, dio a conocer las palabras
“defecto” que tenemos que corregir entre todos, “palabras que forman parte y que están en nuestra
mente y hasta que no las quitemos –dijo- perderemos el tiempo y la vida: desdén, cotilleo,
mezquindad, agresividad, olvido, levedad, banalización, integrismo, amiguismo, ignorando,
autosatisfacción, localismo, etc.”. En cambio, continuó, las palabras que nos llevarían, a “leer el
discurso de los otros” son: entusiasmo, generosidad, patrimonio, lectura, respeto, educación,
diferencias, amistad, cosmopolitismo, imaginación, autoestima, etcétera. Otros temas que se
abordaron fue el hecho de que en la cultura en las Islas “se quiere que lo pague todo el sector
público y hay muy poco mecenazgo del sector privado”, la infrautilización de los museos y una
apuesta seria por la industria cultural. En particular, la necesidad de vincular, en términos más
potentes y sostenidos, la producción cultural y el turismo.
ACFI PRESS