Esta mañana se presentaba, en el Instituto de Educación Secundaria Santa Lucía, el libro ‘Y estuve en la cárcel... cartas para la libertad’, una experiencia de retroalimentación pedagógica de la cárcel al instituto y del instituto a la cárcel. Se trata de una idea fraguada en el propio centro y respaldada por la Fundación Canaria para la Prevención e Investigación de las Drogodependencias.
En el acto participaban Benito Robaina Rodríguez, director
general de Atención a las Drogodependencias y vicepresidente de la Fundación Canaria para la
Prevención e Investigación de las Drogodependencias, Miguel Ángel Gaspar, director de la prisión de
Salto del Negro y Carmen Delia Hormiga, Directora del IES Santa Lucía.
La idea de este
libro se fraguó hace un año, cuando algunos reclusos inscritos en el programa ‘La conducta y sus
consecuencias’ visitaron el IES de Santa Lucía y contaron sus vivencias a los alumnos. Poco después,
los alumnos quisieron corresponderles y escribieron las impresiones que estos les habían suscitado.
El formato escogido para ello fue la carta. Al final participaron en esta iniciativa más de 80
jóvenes de edades comprendidas entre los 13-14 hasta 17-18 años (de 2º de la ESO y 1º de
Bachillerato).
La riqueza de este material junto a la calidad pedagógica del mismo hizo pensar a los impulsores del proyecto que sería una buena idea compilarlo en un libro. La Fundación Canaria para la Prevención e Investigación de las Drogodependencias quiso respaldarla e hizo posible la publicación del texto presentado.
Según Benito Robaina, "el tema de la prisión es duro: los reclusos pueden hacer de todo pero les falta lo más bonito del mundo, que es la libertad". Por este motivo aconsejaba a los jóvenes que allí se daban cita a "aprovechar la educación y la familia, y valorarlas como dos instituciones que dan las alas para seguir volando y ser uno mismo".
ACFI PRESS