La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas inició hoy el juicio, con jurado popular -compuesto por cinco mujeres y cuatro hombres-, contra Eliot Sadam A.N., un joven que en la actualidad tiene 23 años y que está acusado de haber matado el 4 de agosto de 2005 en Agaete a Antonio Vega Alemán durante las fiestas patronales en honor a la Virgen de Las Nieves, más conocidas popularmente como La Rama.
Durante su declaración, Eliot aseguró que llegó a Agaete sobre las cinco de la mañana después de haber pasado toda la noche en Arinaga con unos amigos, tiempo en el que consumió "un par de copas de vodka y un par de porros". Ya en Agaete, según el acusado, sus amigos se dispersaron y él se quedó con un grupo de chicas a las que conocía de Arinaga: "Entonces, después de haber consumido otro par de copas de vodka y dos gramos de cocaína, fui a por una copa y me tropecé con un chico, entonces me disculpé pero él me pegó y luego más gente empezó a golpearme y me dieron con una botella en la cabeza. Yo caí de rodillas y me protegía cuando vi la botella rota en el suelo, la cogí e hice gestos con ella para defenderme. La pelea duró uno o dos minutos. Luego, de repente, todo el mundo se fue y yo salí corriendo. Me encontré con Salvador -uno de los chicos con los que fue a Agaete- y nos fuimos a por los coches atravesando el barranco. Cada uno cogió un coche, pero en Las Palmas yo me encontraba mal y lo aparqué, lo hubiera hecho antes, pero no quería dejarlo en Agaete porque me lo había alquilado mi padre. Luego me fui al Hospital Insular. Allí me reconocieron y me fui para casa. Después me fui a casa y le conté lo de la pelea, nada más porque yo no sabía nada. Yo nunca quise matar a ese muchacho".
A preguntas de la Fiscalía, la acusación particular y su propia abogada, el acusado añadió: "Me despertó una amiga, Erica, que me contó lo que había ocurrido y que había matado a una persona. Yo se lo dije a mi padre y llamó a la Guardia Civil. Entonces todavía no había nadie fuera, llegaron después, antes que lo hiciera la Guardia Civil", señaló en referencia a la llegada a su casa de un grupo de amigos y familiares de la víctima que intentaron lincharlo.
Eliot Sadam A.N. reconoció que ya en los calabozos pidió un examen médico y que se le realizaran análisis para que se demostrara que había consumido alcohol y drogas. Además, recordó que si hubiera podido salir huyendo antes "lo hubiera hecho", pero que no lo pudo hacer porque "me tenían rodeado" y que si después pudo fue porque tras el incidente "todo el mundo se alejó".
Josefina Navarrete, letrada del acusado, señalaba antes del juicio que su cliente nunca ha negado los hechos pero que el jurado tiene que tener en cuenta la forma en que se produjo el incidente y que, además de haber consumido alcohol y drogas, Eliot fue agredido por un grupo de personas, como recordó también ante el jurado antes de describir algunas heridas, como una "en zig zag" que presentaba su cliente en la cabeza.
Por su parte, el agente de la Guardia Civil de Santa María de Guía que se encargó de instruir el atestado apuntó que inicialmente habían detenido a una persona, aunque luego se demostró que no había sido él. Además, indicó que a la víctima lo examinaron en el Centro de Salud de Agaete y que le sacaron un cristal del cuello.
La Fiscalía, ejercida en este caso por Guillermo García Panasco, considera los hechos constitutivos de un delito de homicidio y pide por ellos para el acusado once años de prisión y que indemnice a los padres y la hermana de la víctima con 50.000 euros, mientras que la acusación particular, a cargo de Carlos Javier La Chica en nombre de la familia de la víctima, considera que el delito es de asesinato y eleva la petición de cárcel a 16 años, además de una indemnización de 100.000 euros. Mientras, Josefina Navarrete, en representación del acusado, pide para él dos años de prisión al considerar que el delito es un homicidio imprudente.
El escrito de calificaciones de la Fiscalía apunta que el acusado, entre las 07.30 y las 08.00 horas del 4 de agosto de 2005, se encontraba junto a un grupo de amigos en la verbena que se celebraba en el Parque de Los Chorros, en Agaete, con motivo de la festividad conocida como La Rama cuando se originó el incidente: "Por motivos que se desconocen, el grupo que iba con el acusado mantuvo una fuerte discusión con otro grupo de personas, entre las que se encontraba Antonio Vega Alemán. Dicha discusión derivó en una fuerte pelea, en la que no se ha podido precisar del todo la participación individualizada de cada uno de los que intervinieron en la misma".
"Sin embargo, en un momento dado, sin que se haya acreditado que mediara provocación o agresión previa alguna por parte de Antonio Vega, el acusado arremetió fuertemente con la botella rota contra el cuello de Antonio, causándole gravísimas heridas consistentes en herida inciso-punzante de unos ocho centímetros de diámetro en región cervical izquierda, que penetró irregularmente hasta unos siete centímetros en dirección anterior al esternocleidomastoideo, que quedó a la vista, interesando la yugular, dejando la herida un arco de unos diez centímetros de longitud, existiendo en el borde superior de esta herida otras lesiones no penetrantes que dan continuidad al círculo y otra herida de unos cinco centímetros de longitud en el borde lateral izquierdo de la herida principal. La herida afectó a planos musculares profundos, interesando el paquete vásculo-nervioso cervical, seccionando la yugular, lo que, a la postre, determinó la muerte por shock hipovolémico. De hecho, Antonio Vega, tras recibir el golpe mortal, sólo pudo andar unos metros desde la zona de la explanada donde se ubican los chiringuitos colocados para la verbena de las fiestas, hasta un solar de tierra utilizado como aparcamiento en las inmediaciones del lugar, donde cayó desplomado al suelo. Los servicios sanitarios no pudieron hacer nada por salvar su vida", añade el escrito de la Fiscalía.
La narración del fiscal recoge igualmente que tanto el acusado como su víctima habían consumido durante la noche diversas sustancias estupefacientes y bebidas alcohólicas y en el caso del acusado recoge en concreto que ingirió cannabis y cocaína, sustancias que "pudieron haber determinado en los primeros momentos de su consumo una disminución del control de sus impulsos, por su efecto euforizante, pero sin que en ningún caso anulara sus capacidades intelectivas y volitivas".
Además, el escrito recuerda que nada más suceder los hechos el acusado salió huyendo del lugar, junto a un amigo, que lo llevó hasta su casa, aunque sobre las 16.00 horas del mismo día 4 fue detenido en su domicilio en la Playa de Arinaga por efectivos del puesto de la Guardia Civil de Agüimes que habían acudido al lugar ya que un número indeterminado de personas que tenían localizado e identificado al acusado como el presunto autor de los hechos querían tomarse la justicia por su mano.
ACFI PRESS