El Aula de Cocina del Iberostar Grand Hotel Mencey de Santa Cruz de Tenerife acogió en la tarde de ayer una cata degustación de aceites de oliva virgen extra de la prestigiosa marca Castillo de Canena, primer aceite español que logra un Oro en los premios Sofi Award, galardones gastronómicos más importantes de Estados Unidos. Se cataron tres de sus mejores aceites y se elaboraron tapas con estos aceites.
Durante la actividad, los participantes se adentraron en los aromas, recuerdos y fragancias del aceite de oliva. “Los aceites normales no te llevan a nada ni te evocan a nada. Un aceite de oliva virgen siempre tendrá el sabor a aceituna, a hierba, a fresco, a verde”, explica Rosa Vaño, propietaria y directora comercial de la marca.
Vaño asegura que el esfuerzo es el secreto para obtener un aceite como Castillo de Canena, que se comercializa en 42 países y que ha obtenido los mejores premios del mundo. “Hay que hacer las cosas muy bien siempre, todo el año. El aceite es un ser vivo, luchamos contra el tiempo, la temperatura y otros factores y necesitamos cuidarlo todo muy bien”, afirma la propietaria, quien incide en el hecho de que los aceites españoles están teniendo un gran reconocimiento internacional.
El cuidadoso menú con el que se cerró la cata,
elaborado por Juan Carlos Clemente, asesor de cocina de los hoteles de cinco estrellas de Iberostar
en Canarias y que en la actualidad lidera el proyecto gastronómico del Mencey, fue el siguiente:
gazpacho de papa negra con virutas de foie y carpacho de pulpo con tofes de frutas (aceite primer
día de cosecha Arbequina); torrija de pan de pueblo, jamón ibérico y tomate y papas de color bravas
con queso asado (aceite reserva familiar Picual); vertical de batata y bacalao, y conejo
encebollado con espuma de Azucena (con aceites del siglo XXI. Primero. Royal temprano), para cerrar
la tarde con pan, chocolate y aceite.
ACFI PRESS