El presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Bravo de Laguna, conoció hoy in situ, a la altura del núcleo de Miraflor, el resultado de las obras de asfaltado de la GC-21 (Las Palmas de Gran Canaria-Teror) llevadas a cabo por la corporación insular tras más de 20 años sin haberse asfaltado. Al acto asistieron también el vicepresidente segundo y consejero de Obras Públicas e Infraestructuras del Cabildo, Carlos Sánchez, y el alcalde de Teror, Juan de Dios Ramos.
Durante los próximos días, esta vía será transitada por miles de peregrinos que acudirán a la Villa Mariana con motivo de las Fiestas del Pino 2014, que coinciden con el Centenario de la designación de la Virgen como Patrona de la Diócesis de Canarias.
Los trabajos han sido realizados con cargo al Plan de Asfaltado y Mantenimiento de Carreteras del Cabildo de Gran Canaria, considerado por la corporación insular el mayor y más ambicioso Plan de Asfaltado en la historia de Gran Canaria y dejan -a partir de ahora- en perfecto estado, un total de ocho kilómetros de vía insular, entre Ciudad del Campo y el Viaducto de la GC-21. Las obras han durado apenas dos semanas, tras las cuales la carretera queda abierta definitivamente al tráfico de vehículos y peatones.
ACFI PRESS