La Casa de Colón acoge y produce la exposición ‘Cislanderus. Los descendientes canarios de Estados
Unidos’, un proyecto fruto de tres años de trabajo por parte del fotógrafo Aníbal Martel y la
investigadora Thenesoya V. Martín De la Nuez, naturales de Gran Canaria. La muestra supone una
inmersión en el legado actual de los descendientes isleños de Luisiana a través de retratos, vidas y
paisajes que se mezclan con las voces reales de una comunidad viva. La inauguración tuvo lugar este
pasado jueves 9 de junio.
La directora de la Casa de Colón, Elena Acosta, destacó esta
mañana durante la presentación previa que la exposición “nos muestra de forma integral el desarrollo
de esa herencia canaria en Estados Unidos”. Asimismo, subrayó que este trabajo encaja a la
perfección en el estudio de las relaciones entre Canarias y América desarrollado en este espacio.
Para los autores también es el sitio perfecto para acoger el desembarco en Canarias de este trabajo
de carácter trasatlántico. El nombre del proyecto está formado a partir de una serie de piezas que
representan la unión de dos culturas: Canary + islander + US.
La investigadora
Thenesoya V. Martín De la Nuez señaló que los descendientes canarios de Luisiana “sienten un amor
muy profundo por Canarias y un deseo de seguir ligados a una tierra que ni tan siquiera conocen.
Este es el mayo legado, porque no hay ninguno de tipo material. El legado son ellos y su lenguaje,
que está a punto de perderse”. El fotógrafo Aníbal Martel añadió al respecto que “existe un fuerte
deseo de sentirse descendientes canarios”.
“Hemos trabajado con unas ciento cincuenta
personas, gente que no había contactado nadie a este nivel y ha sido un verdadero placer”, explicó
la autora. “Cuando entendieron lo que queríamos hacer nos abrieron sus puertas”, agregó Martel.
‘Cislanderus’ hace un recorrido a través de sesenta imágenes por la vida de los
descendientes canarios de Luisiana. A partir de un principio de no intervención, las fotos de Aníbal
Martel buscan documentar el presente de esta comunidad a la vez que fijan su atención en el punto de
encuentro entre el observador y lo observado. Tomadas con luz natural, las fotos de esta muestra
evidencian la complicada naturaleza de los sentimientos y la objetividad, así como las posibles
maneras de conectar historia y presencia. La exposición podrá visitarse en el citado centro de la
red de museos del Cabildo de Gran Canaria hasta el día 28 de agosto. El horario de visitas de lunes
a viernes es de 10.00 a 21.00 horas, los sábados de 10.00 a 18.00 horas y, los domingos y festivos,
de 10.00 a 15.00 horas.
La investigación de Cislanderus ha sido presentada en dos
congresos académicos en la Universidad de Nueva York, y en febrero de 2016 también se presentó en la
Universidad de Harvard, dentro del programa cultural del Observatorio de la Lengua Española del
Instituto Cervantes. La exposición prevista para noviembre de 2016, en la sede de Nueva York del
Instituto Cervantes, será la primera dedicada a Canarias por esta institución.
Las
fotografías se dividen en paisajes, vidas y caras. Estas últimas, en blanco y negro, son la forma de
presentar a los miembros de la comunidad, cara a cara, con atención en su mirada y con el propósito
de enfrentarla a la del espectador. La serie de fotografías sobre vidas centra su atención en las
intra-historias de los descendientes. Los protagonistas de estos retratos contextualizados se
encuentran en sus propios espacios, domésticos o laborales, donde llevan a cabo su vida
cotidiana.
Los espacios y paisajes elegidos trasladan a lugares asociados a la historia
de los descendientes canarios en Estados Unidos. Dentro de estos, están los espacios inevitablemente
asociados al imaginario de la comunidad, como los bayous (ríos) y las marismas de Luisiana,
localizaciones emblemáticas e históricas, como el cementerio de la Parroquia de San Bernardo, pero
también espacios desaparecidos tras el Katrina, esos lugares ausentes que son constantemente
reconstruidos en la memoria de sus habitantes. Los descendientes canarios de Luisiana fueron los más
afectados tras el paso del Katrina en 2015. En él perdieron sus casas y muchas vidas que son hoy
recordadas en el Memorial del Katrina, en Shell Beach.
Entre 1778 y 1783 aproximadamente
2.500 canarios llegaron a la entonces Luisiana española para repoblar y defender el recién adquirido
territorio de las tropas británicas. Familias enteras emprendieron un viaje hacia unas tierras
húmedas, llenas de pantanos y a merced de frecuentes inundaciones. Cuatro fueron los asentamientos
de los canarios alrededor de la ciudad de Nueva Orleans: Galveztown y Valenzuela, al norte de la
ciudad de Nueva Orleans, y Barataria y La Concepción, más tarde renombrada como Parroquia de San
Bernardo, al sur de la ciudad. De los cuatro, solo sobrevive el último. Si bien Luisiana dejó de ser
territorio español en 1803, el español de Canarias se ha mantenido hasta nuestros días en algunos
descendientes, aunque de forma cada vez más escasa y en peligro de extinción.
“Acercarse
a una comunidad como ésta, sobre la que nos existen censos ni listas, es una tarea ardua.
Cislanderus se ha construido a partir de muchos viajes a Luisiana, de mucha carretera, entrevistas y
horas de trabajo de campo. Ya desde nuestro primer viaje a las marismas supimos que nuestra
organizada agenda no iba a funcionar en las tierras húmedas de Delacroix Island o la Parroquia de
San Bernardo. La única manera de entender la comunidad y acceder a los más mayores, sería
aprendiendo el ritmo de los bayous. Las fotos de la muestra de Casa de Colón son el resultado de
este trabajo, muchas veces de encuentros fortuitos y, en ocasiones, de esas casualidades que nos
hacen descubrir lo inesperado. Nuestra exhibición muestra por primera vez las caras de esa
hospitalaria comunidad, de los que ya se han ido y de los que aún les queda mucho por decir. Hasta
ahora no existía un archivo gráfico consistente sobre estos descendientes, así que estamos muy
satisfechos con el resultado un trabajo emocionante para nosotros”, destacan.
“Hemos
querido que el nombre juegue con las siglas de Estados Unidos en inglés (U.S), pero también son el
pronombre personal ‘us’, cuyo significado es ‘nosotros’. Este proyecto cultural reúne a los canarios
de uno y otro lado, los de Estados Unidos y los del archipiélago. Además de mostrar esta historia
compartida desde el siglo XVIII, nuestro objetivo es hacer visible el presente de esta comunidad,
que está formada por los descendientes de Luisiana, ahora en Casa de Colón, y por los de Texas. La
segunda parte del proyecto, ya comenzada el pasado marzo, se centra en los descendientes de las 16
familias que viajaron en 1731 a San Antonio, en el estado de Texas”, explican.
La
investigación de Cislanderus ha sido presentada en dos congresos académicos en la Universidad de
Nueva York, y en febrero de 2016 también se presentó en la Universidad de Harvard, dentro del
programa cultural del Observatorio de la Lengua Española del Instituto Cervantes. La exposición
prevista para noviembre de 2016, en la sede de Nueva York del Instituto Cervantes será la primera
dedicada a Canarias por esta institución.
Aníbal Martel es fotógrafo por la Escuela
de Arte y superior de Diseño de Gran Canaria, se especializó en la Escuela Superior de Comunicación,
Imagen y Sonido de Madrid (CEV) y estudió Ciencias de la Información en la Universidad Complutense
de Madrid. Su carrera profesional como fotógrafo independiente se desarrolla en diferentes medios
impresos, digitales y agencias de prensa, como Acfi Press, en donde colaboró como corresponsal
gráfico en Madrid y otras capitales europeas. Sus fotografías se pueden ver en revistas y prensa
internacional.
Thenesoya V. Martín De la Nuez es doctoranda en el Departamento de
Lenguas y Literaturas Romances y Profesora ayudante en la Universidad de Harvard y asociada graduada
en el David Rockefeller Center forLatin American Studies, Harvard. Se licenció en Filología
Hispánica en Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y en Literatura Comparada en la Universidad
Complutense de Madrid, donde también completó un Máster en Estudios Literarios. En 2012 finalizó su
Máster en la Universidad de Harvard. Ha publicado en revistas académicas de España, Estados Unidos y
Guinea Ecuatorial.
ACFI PRESS