Los 22 bailarines del Gran Canaria Ballet, cuya disolución definitiva anunció ayer el Cabildo de la isla, y la plataforma de ayuda a la compañía, ofrecían este mediodía su valoración sobre la desaparición de la agrupación, constituida en marzo de este año, y pedían que “la institución reconsidere su postura”, ya que no pueden ser “recolocados en la Compañía de Flamenco de Antonio Canales, por tratarse de estilos diferentes”.
Elizabeth Martínez, una de las bailarinas del Gran Canaria Ballet, leía un manifiesto en el que se aseguraba que “sólo defendemos el derecho del pueblo canario a la cultura, porque queremos llevar el nombre de esta isla por todo el mundo, ya que somos la segunda compañía pública en España, después de la Nacional. De momento hemos recogido 7.000 firmas a pie de calle, y otras tantas en Internet, y hemos tenido el apoyo de entidades y personalidades como el de Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat. Por este motivo, pedimos al Cabildo que reconsidere su postura y no cierre la compañía”.
“Vamos a hacer todo lo posible por esta compañía, y no descartamos la posibilidad de hacerlo regional, y así buscar el apoyo del Gobierno de Canarias. Pero, mientras tanto, necesitamos que nos apoyen, e incluso queremos pedir que en el concierto de esta noche de Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat hagan público su apoyo al Gran Canaria Ballet”, insistía María Jesús García, portavoz de los bailarines.
Por otro lado, Martínez pedía disculpas a los consejeros cabildicios, Roberto Moreno y Luz Caballero, por haber sido increpados ayer por miembros de la compañía y familiares de los bailarines, “pero sólo en las formas y no en los contenidos, en los que sí nos reafirmamos. Además, la postura de ambos fue cínica y fría, y su trato fue un insulto a nuestra inteligencia”.
Además, la bailarina cubana de la compañía consideraba que están abiertos a “todas las propuestas pero la privatización del Gran Canaria Ballet sería la última, porque es del pueblo y para el pueblo, y no para que la lleve una sola personas. Y en cuanto a lo que decía ayer la consejera Caballero de recolocarnos en la Compañía de Antonio Canales, eso es imposible, porque nosotros somos clásicos y ellos son de flamenco, por lo que la consejera demuestra no tener un conocimiento profundo de la danza”.
Por último, Elizabeth Martínez manifestaba que “todos los apoyos serán bien recibidos pero no queremos que esto se convierta en una lucha política. Nosotros queremos bailar en España y sentimos que nos están echando. Así que hay que salvar esta posibilidad porque en la Compañía Nacional no cabemos todos”.
Entre los asistentes al acto se encontraba María Isabel García Bolta, la que fuera concejala de Cultura del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en la pasada legislatura, y aseguró que acudía “como persona que adora la cultura y no en nombre de ningún partido” y decía “no entender por qué ahora borran todo lo hecho anteriormente y cómo intentan desperdiciar a 22 talentos de aquí, simplemente porque haya sido propuesto por otro partido”.
ACFI PRESS