El viento se cebó el domingo especialmente con el norte de Gran Canaria. Endesa activó un dispositivo especial de más de 100 personas en el Archipiélago para atender averías ocasionadas por efecto del fenómeno meteorológico que afectó a Canarias y cuyo trabajo, en circunstancias adversas, permitió mantener el servicio eléctrico y atender las imprevistas incidencias eléctricas que la borrasca ocasionó.
Ayer todavía se realizaban trabajos de alto riesgo para rematar infraestructuras que el día anterior sólo se pudieron arreglar provisionalmente, priorizando la recuperación del servicio eléctrico. Esta imagen es de la línea Moya, concretamente entre José Duarte y Tres Palmas, en Santa María de Guía, donde el viento rompió una cadena de suspensión, tumbando un tramo de cable de 500 metros. Son muchas las medidas de prevención que los operarios tienen que adoptar para garantizar la seguridad, no sólo para resistir en las alturas -a más 15 metros- mientras realizan un trabajo de titanes, sino para evitar cualquier descarga eléctrica.
ACFI PRESS