La asociación Sahara Fuerte entregó durante la pasada semana la
ayuda trasladada desde Fuerteventura, y visitó los centros públicos de la República Saharaui en el
exilio
Sahara
Fuerte y 27 cooperantes desplazados con esta asociación a los campamentos saharauis de refugiados,
han hecho entrega durante la semana pasada de media tonelada de material humanitario a los centros
escolares y sanitarios que gestiona la República Árabe Saharaui Democrática en Tinduf, junto a la
frontera de Argelia con Marruecos.
Con el apoyo de empresas, particulares e instituciones de
Fuerteventura, y de los voluntarios majoreros y de otras procedencias como Gran Canaria o Barcelona
que se han unido al grupo, la asociación transportó la ayuda y siguió un itinerario de visitas a los
espacios públicos de la República Árabe Saharaui Democrática.
"Hemos traído 580 kilos de material,
escolar, medicamentos y gafas. Cada delegación se coordina con el Gobierno del Frente Polisario para
traer lo que necesitan. En este caso ha sido material para los centros educativos y médicos, pero lo
principal de estos viajes es demostrar que la solidaridad con el pueblo saharaui no está olvidada,
que muchos les seguimos apoyando", señaló, durante el viaje, Juan Valentín Cabrera, presidente
de la Asociación y experimentado cooperante con la causa saharaui.
En el Hospital Nacional Mártir Bachir Saleh,
en la capital Rabuni, recibieron la mayor parte de la ayuda canaria. Allí, el vicedirector del
centro, Hamaho Jandud, explicó que "como en cualquier parte del mundo, tenemos una logística, y
personal sanitario y de gestión", aunque vivimos pendientes de los envíos, sobre todo de los
medicamentos que no podemos producir aquí. La ayuda siempre es bienvenida". En el mayor centro
sanitario del Estado prestan directamente servicios de laboratorio clínico, producción de
medicamentos de base, cirugía general, pediatría, estomatología, ginecología, odontología,
fisioterapia y rehabilitación o rayos, y reciben cuando es necesario los traslados de los pacientes
en ambulancia desde los consultorios que funcionan en las cinco wilayas-campamentos de refugiados-.
Para el resto de tratamientos, los traslados son al hospital de Tinduf.
El material escolar,
libretas, lápices, bolígrafos, rotuladores, pintura... lo recibieron los centros de la wilaya de
Smara, el Instituto de Secundaria y Enseñanza Preuniversitaria Simón Bolívar, la escuela Mártir
Bol-La y en el Centro Nacional de la Discapacidad.
"La ayuda tiene un gran importancia, y sobre todo
para la infancia, para la educación de los niños, y demuestra que hay amigos de otras partes que
ayudan y apoyan la causa", explicó Nayem Mboiric, director de la escuela que recuerda con su
nombre a un antiguo combatiente y ex consejero de Sanidad saharaui. La RASD y el Frente Polisario
desde el Gobierno prestan una atención especial a la educación, "con un sistema común para
todos los maestros, y clases por la mañana y por la tarde", un horario partido dirigido a
evitar a los alumnos el calor de las horas centrales del día.
Las expediciones de cooperantes tienen
también un componente de acompañamiento, de apoyo moral a un Estado que desde la salida de España y
la ocupación de Marruecos de Sahara Occidental en 1975 se encuentra en un limbo político, lejos de
su territorio, y a la espera de un Referéndum de Autodeterminación que no se ha celebrado desde que
fuera aprobado por la ONU en 1991, tras el alto el fuego de la guerra saharaui-marroquí.
La Asociación Sahara
Fuerte trasladó su agradecimiento a las entidades que han colaborado con este viaje humanitario, el
Cabildo de Fuerteventura prestando apoyo económico, la Asociación Cultural Raíz del Pueblo, el
Ayuntamiento de La Oliva, que ha participado en la organización, y todos los centros escolares,
sanitarios, empresas y particulares, principalmente de Fuerteventura y también de Gran Canaria, que
han aportado el material, así como a los 27 cooperantes que lo han transportado en mano, volando
desde Fuerteventura, Gran Canaria y Barcelona a Madrid, de Madrid a Argel, y de Argel a Tinduf en un
viaje de casi 48 horas.
ACFI PRESS