El intelectual isleño Viera y Clavijo vuelve a la actualidad con
la inauguración de la exposición 'De isla en continente' en la Biblioteca Nacional de España, una
nueva oportunidad para hacer visible su obra y su figura, especialmente, si se tienen en cuenta los
procesos de construcción identitaria y la gran vigencia de aspectos claves de su
pensamiento.
La muestra ha sido inaugurada esta mañana por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo
y el ministro de Cultura, José Guirao, junto al consejero de Turismo, Cultura y Deportes, Isaac
Castellano; la directora de la institución cultural, Ana Santos y el alcalde de Las Palmas de Gran
Canaria, Augusto Hidalgo.
'De isla en continente', con el comisariado de Rafael Padrón, director de la Cátedra
Cultural Viera y Clavijo de la Universidad de La Laguna, es un recorrido a través de la figura del
polígrafo, principal representante del movimiento ilustrado en Canarias. A través de una selección
de sus manuscritos y ediciones príncipe, así como grabados y materiales científicos de la época,
muestra su papel en el contexto cultural de finales del siglo XVIII. Exhibe una muestra de sus
manuscritos, así como de las primeras ediciones de sus libros, retratos, grabados de la época y
materiales científicos, algunos de ellos traídos por primera a vez desde Canarias a Madrid, al
objeto de dar difusión de la representatividad del polígrafo canario en el contexto de la
Ilustración española.
La intención de esta iniciativa no es otra que situar a Viera y Clavijo en el lugar que le
corresponde en las letras españolas del siglo XVIII, divulgar su amplísima y variada obra y
facilitar el acceso a su legado. En este sentido, el presidente de Canarias indicó al término de la
inauguración de la muestra, que "la difusión de los valores mismos del movimiento ilustrado,
tan presentes en la obra de Viera y Clavijo, es también un recordatorio de algunas de las bases más
valiosas sobre las que se asienta la cultura contemporánea: la libertad interpretativa, el espíritu
crítico, el valor de la ciencia y la tecnología, la derrota de prejuicios, la reforma de estructuras
sociales y económicas para conseguir una vida más plena para todos a través del debate racional
sobre análisis y propuestas". "Son valores preciosos y necesarios hoy, como hace más de
200 años, y en la figura de Viera, del Viera que es tan nuestro y tan de todos, son valores que
siempre encontraremos vivos, combativos, luminosos, irrenunciables", añadió Fernando
Clavijo.
La
extensa obra del ilustrado canario incluye historia, poesía, novela, teatro y ciencia. Sus
principales títulos son la Historia de Canarias (1772) y un Diccionario de historia natural de las
islas canarias (1799), obra pionera en nuestro país. Su excelente formación humanística le llevó a
codearse con las élites intelectuales españolas del momento. Como preceptor del hijo del Marqués de
Santa Cruz, tuvo la oportunidad de viajar por los principales países europeos, llegando a tomar una
fuerte conciencia europeísta. Desarrolló su labor científica desde Las Palmas de Gran Canaria,
consolidándose como figura de referencia en el archipiélago.
La exposición es el eje central de una
iniciativa del Gobierno de Canarias para la divulgación de la figura y los valores de Viera y
Clavijo. A este esfuerzo han sumado su apoyo la Casa de S. M. el Rey, el Ministerio de Cultura de
España y otras instituciones como la BNE, el Senado, la Real Academia de la Historia y la Real
Academia Española.
José de Viera y Clavijo
Con una excelente formación humanística, marchó en 1770 a Madrid y, dos
años después, publicó el primer tomo de la obra que le ha dado mayor fama: Historia de Canarias. En
la capital fue preceptor del hijo del marqués de Santa Cruz, lo que le permitió posteriormente
viajar por varios países europeos (Francia, Flandes, Italia, Alemania), donde tomó contacto con
algunos de los más distinguidos exponentes del pensamiento francés (Voltaire, D'Alembert,
Condorcet), lo que le llevó a asumir a partir de entonces una fuerte conciencia europeísta. De
vuelta a España, retornó unos años más tarde, en 1785, a Las Palmas de Gran Canaria, donde
desarrolló una ingente labor científica, cultural y social hasta su fallecimiento, convirtiéndose
con el tiempo en figura referencial de cohesión cultural en todo el Archipiélago.
Considerado el
representante más significativo del movimiento ilustrado en Canarias, se codeó igualmente con lo más
granado de la intelectualidad española del momento (Melchor Gaspar de Jovellanos, Pedro Rodríguez de
Campomanes, Antonio José de Cavanilles...), llegó a ser miembro de número de la Real Academia de la
Historia y fue galardonado en dos ocasiones por la Real Academia Española con una medalla de oro. Su
producción es muy extensa: historia, poesía, novela, teatro y ciencia. Fue, después de Agustín de
Betancourt, el segundo en España en hacer volar un globo aerostático. Desde el punto de vista
científico, utilizó sus conocimientos de química e historia natural, aplicados al estudio de las
particularidades zoológicas, botánicas y mineralógicas de las Islas, para componer una obra pionera
en nuestro país, su Diccionario de historia natural de las islas Canarias (1799).
ACFI PRESS