El Premio a la Mejor Empresa Familiar Canaria 2019 ha recaído en
esta ocasión en la empresa grancanaria La Isleña, con el empresario Andrés Megías al frente. El
premio fue otorgado por la Asociación de la Empresa Familiar de Canarias (EFCA) durante un acto
celebrado hoy jueves, 4 de abril, en la Sala Jerónimo Saavedra del Auditorio Alfredo Kraus, en Las
Palmas de Gran Canaria.
El empresario recogió el galardón de manos del presidente del Gobierno regional, Fernando
Clavijo, durante un acto patrocinado por Cajasiete y en el que estuvo arropado por su familia,
diversas autoridades y empresarios canarios, recibiendo el reconocimiento por su labor y gestión al
frente de esta sociedad familiar con 149 años de historia. La presidenta de la EFCA, Carmen García
Pascual, consejera delegada del Grupo Montesano, estuvo acompañada en la mesa por el presidente del
Gobierno canario, Fernando Clavijo; el presidente de Cajasiete, Fernando Bergé, patrocinador del
evento, y el empresario Juan Suárez, director creativo de Aristocrazy, empresa líder en el sector de
la joyería en España y que representa un claro caso de éxito de
cambio generacional.
Antes de que se conociera
el fallo del jurado, intervino la presidenta de la EFCA, Carmen García Pascual, y el presidente del
Gobierno canario, Fernando Clavijo. Acto seguido el empresario Juan Suárez, director creativo de
Aristocrazy, ofreció una ponencia donde repasó las claves del éxito de Aristocrazy, reconocida marca
de joyería nacida en 2010 y que pertenece al Grupo Suárez, compañía líder con más de 75 años de
historia en el sector. Suárez explicó la importancia de “cómo ser disruptivo en una industria
tradicional, como adoptar características de otras industrias para llegar a más y, todo ello, sin
renunciar a los valores que te dan identidad y credibilidad”.
También destacó la importancia de acometer
la diversificación de mercados y la transformación digital, porque como asegura el joven empresario
“Internet ha cambiado las reglas del juego. Te transformas o mueres”.
Tras la conferencia se hizo pública la
identidad del grupo empresarial galardonado. El consejero delegado de La Isleña, Andrés Megías,
agradeció a la EFCA el reconocimiento que hizo extensivo a toda la plantilla y a todas las personas
que han hecho posible el desarrollo de esta empresa familiar.
La presidenta de la EFCA, Carmen García
Pascual, agradeció a los presentes su asistencia a estos premios que celebraron su cuarta edición.
Unos premios “que empezaron sin grandes pretensiones y que han conseguido mantenerse en el tiempo”,
a la vez que destacó la celebración de los 20 años desde la fundación de la EFCA, cuando de la mano
Juan Fuentes y Enrique Hernandiz se empezó a gestar la idea.
También tuvo palabras de recuerdo “a los
fundadores, a los asociados que hoy nos acompañan y a los tristemente que ya no están entre
nosotros, como Sergio Alonso y Carlos González”.
García Pascual reconoció que para la empresa familiar de
Canarias “este es un premio muy especial, que tiene como objetivo reconocer la unidad de una familia
y el trabajo de está a favor de la continuidad de una empresa y de sus puestos de trabajo. En el
caso de la que hoy nos ocupa son varias las generaciones que han puesto su granito de arena para
mantener vivo el sueño de su fundador”.
La presidenta de la EFCA también quiso hacer un apartado a la figura
del empresario familiar, “una persona que combina capital y trabajo para sacar adelante un sueño, un
proyecto de vida...”, a la vez que recordó que “no necesariamente es el que más gana, pero siempre
es el que más arriesga y el que más se esfuerza. Sin empresas y sin empresarios la economía y la
sociedad del bienestar, tal y como la conocemos, se derrumbarían. La iniciativa empresarial es clave
para la prosperidad de nuestras islas”.
20 años desde la
Fundación de la EFCA
La Asociación de la Empresa Familiar de Canarias (EFCA) celebra sus 20 años de existencia
desde que en 1999, de la mano de Juan Fuentes y Enrique Hernandiz, se empezara a gestar y a
contactar con diferentes empresarios que posteriormente fundarían esta asociación. Durante estos 20
años, la asociación ha conseguido numerosos hitos como haber implementado más de 500 cursos de
formación a asociados y empresas familiares no asociadas de toda índole, así como realización de
grandes eventos, como el Congreso Nacional de la Empresa Familiar, el Fórum Nacional de nuevas
generaciones, el congreso internacional del Family Bussiness Network, que es la red internacional
más importante de Empresas familiares, y, por supuesto, la mejora del marco fiscal de cara a la
continuidad de la empresa familiar en Canarias.
Los principios en los que se basa la asociación de la
Empresa Familiar de Canarias (EFCA) para la concesión de este premio son el origen y la evolución
histórica de la empresa, la diversificación de negocios, la continuidad generacional de la empresa,
la existencia de normas que regulen las relaciones familia-empresa, la ética, imagen y códigos de
buena conducta, así como los puestos de trabajo creados y relación con los trabajadores, la
colaboración de la empresa y la familia en acciones sociales y premios y reconocimientos
empresariales.
El objetivo de estos premios es reconocer la unidad de una familia y el trabajo de está a
favor de la continuidad de una empresa y de sus puestos de trabajo. Según palabras de la presidenta
de la asociación: “Es una manera de acercar la empresa familiar a la sociedad, así como poner en
valor a la misma premiando, cada año, el trabajo de una familia empresaria que lucha a favor de la
continuidad de su empresa generando riqueza y puestos de trabajo en nuestras islas”.
La primera edición de
estos premios, celebrada en 2016, recayó en el Grupo Fedola, una sociedad con 59 años de trayectoria
que preside su fundador Fernando López Arvelo. En la segunda edición el galardón fue para el Grupo
Ganaderos de Fuerteventura, con el empresario Alfredo Alberto Hernández al frente. En 2018, el
premio fue para el Grupo Cabrera Medina.
La Isleña
Andrés Megías representa la cuarta generación de los
Megías que comanda la fábrica de pastas y chocolates nacida en Arucas y que nunca ha cambiado su
ubicación. La Isleña, empresa familiar netamente canaria, fue fundada originalmente en 1870 como
Molineria de Gofio, pero no fue hasta 1890 cuando obtuvo la licencia de apertura bajo la iniciativa
de Gabriel Megías Santana. La Isleña posee el título de proveedor de la Real Casa desde
1901.
Años más
tarde, Gabriel Megías prescindió del antiguo Molino de Gofio y centró su producción en el chocolate
y las pastas alimenticias de sémola de trigo duro, modernizando unas instalaciones que desde sus
orígenes se encuentran situadas en la misma ubicación en Arucas.
A lo largo de sus 149 años de historia, La
Isleña siempre ha estado gestionada por la familia Megías, y dirigida sucesivamente por Andrés
Megías Mendoza, Gabriel Megías Pombo y Andrés Megías Pombo, quienes han mantenido un compromiso con
los consumidores canarios, que se sustenta en la experiencia, la tradición en la elaboración de los
productos, así como en el empleo de la más avanzada tecnología, junto con la aplicación de sistemas
de control de calidad y seguridad en todas las fases de la cadena de producción.
La imparable expansión de
los productos La Isleña alcanza a todo el ámbito del Archipiélago Canario, siendo líderes
indiscutibles con sus populares y nutritivas pastas alimenticias.
Uno de los secretos de La Isleña reside en
el propio personal de la empresa y el esfuerzo que realizan para innovar. La Isleña da empleo a 42
trabajadores que desempeñan una gran labor en el mantenimiento de la organización y la familia que
es la empresa. De su experiencia en el sector, sus opiniones, su motivación y participación han
partido numerosas ideas innovadoras que han permitido mejorar en muchos aspectos. Para La Isleña la
innovación se trata de una tarea de todos los componentes de la empresa.
ACFI PRESS