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Sanidad.- Eduardo de Bonis (HUC): "Los programas de trasplantes no tienen viabilidad si no hay gente que tenga un gesto de solidaridad" (total 3).


Declaraciones del director médico del Hospital Universitario de Canarias, Eduardo de Bonis, durante la rueda de prensa convocada con motivo del primer trasplante renal de donante vivo realizado en las Islas.

El Hospital Universitario de Canarias ha realizado recientemente el primer trasplante renal de donante vivo en Canarias. El equipo encargado de llevarlo a cabo explicó ayer en rueda de prensa los pormenores de esta técnica. Entre otros, asistieron el coordinador médico del centro, Eduardo de Bonis; la coordinadora de la Unidad de Trasplantes del HUC, Margarita Rufino; el coordinador médico del programa, Domingo Hernández; el coordinador quirúrgico de trasplante renal, José Rodríguez De Vera; el urólogo Tomás Concepción; y la supervisora enfermera de planta, Pilar Valido.

La mayoría de los riñones trasplantados en España proceden de personas que han fallecido de muerte cerebral. A pesar del elevado número de donantes en nuestro país, todavía son insuficientes los riñones disponibles para las personas que necesitan un trasplante renal lo que se traduce en un incremento en las listas de espera.

Los pacientes con enfermedad renal esperando por un riñón en Canarias tienen ahora también la posibilidad de recibirlo de un donante vivo, familiares o amigos que donan sus órganos en vida. Las aportaciones de estos donantes ayudarán a incrementar las tasas de trasplante renal de nuestra Comunidad Autónoma, siendo ya una de las regiones con mayor número de trasplantes renales por millón de habitantes.

El equipo de Trasplantes del Hospital Universitario de Canarias (HUC) realizó el pasado día 10 de octubre el primer trasplante renal de donante vivo en Canarias. Los trasplantes de donantes vivos pueden llevarse a cabo con individuos emparentados genéticamente o no con el receptor, dependiendo de si hay o no una relación biológica entre ambos. En este caso, ha sido un trasplante no emparentado, el receptor, un varón de 52 años, recibió uno de los riñones de su mujer.

La extracción del riñón al donante se realizó por laparoscopia y tuvo una duración de, aproximadamente, tres horas. El posterior trasplante renal en el receptor duró dos horas. Este es el tiempo medio global de este proceso. Tanto el receptor como el donante se encuentran actualmente en su domicilio, el primero recibió el alta a las dos semanas y media de su intervención y la donante en menos de una semana. El centro estima que en los próximos años se realizarán 20 o 30 trasplantes anuales de este tipo. El HUC ha realizado cerca de 2.000 trasplantes renales a lo largo de estos 26 años, de los que 112 se han llevado a cabo en este año.

Esta actividad está enmarcada en el Programa Regional de Extracción y Trasplante Renal. El Hospital también realiza desde el año 2002 el programa de trasplante simultáneo de riñón y páncreas.

El receptor no tiene que acudir más a diálisis con lo que gana enormemente en calidad de vida y, además, se evitan las complicaciones asociadas a la diálisis. La rehabilitación es tan completa que la mayoría de los receptores consiguen reincorporarse al trabajo después del trasplante.

La principal ventaja frente a la donación de cadáver es que la supervivencia del injerto renal y del paciente es mayor en el caso de donante vivo. A los 10 años, el 80% de los injertos renales procedentes de donante vivo están funcionantes frente al 65% de los injertos renales procedentes de cadáver y el 85 % de los pacientes trasplantados de donante vivo sobreviven frente al 70% del paciente trasplantado de donante cadáver.

Es importante también resalta que el paciente puede recibir el trasplante renal en la etapa anterior a la diálisis, con lo que los resultados son mucho mejores. Se reduce la lista de espera beneficiando a otro paciente que recibe un nuevo riñón procedente de cadáver con más rapidez.

Tanto el donante como el receptor deben reunir una serie de requisitos médicos para llevar a cabo esta opción. En primer lugar el donante debe ser mayor de edad y hacerse un análisis de sangre y pruebas exploratorias complementarias que garanticen su buena salud y que no transmitirá ningún tipo de enfermedad al receptor.

También se debe analizar la compatibilidad del grupo sanguíneo y la compatibilidad del HLA (los diferentes antígenos HLA son unas proteínas que aparecen en la superficie de las células y regulan todo el sistema inmunológico) para evitar el rechazo del órgano.

En definitiva, el donante debe de ser mayor de edad, estar en buena forma física, carecer de antecedentes de enfermedades, tener una buena función renal, tener un grupo sanguíneo compatible y no sufrir enfermedades importantes que impedirían el trasplante.

Para proceder a la extracción del órgano, el donante debe otorgar por escrito su consentimiento expreso ante el juez encargado del Registro Civil, tras las explicaciones del médico cirujano que ha de efectuar la extracción y el trasplante, en presencia de un médico ajeno al equipo de trasplantes que garantiza la salud física y psíquica del donante y en presencia de la persona a la que corresponda dar la conformidad para la intervención.

Los casos de donación de donante vivo requieren también una evaluación médica por parte de un psiquiatra y un informe positivo del Comité Ético del Hospital. Por otro lado, se realiza una evaluación por parte del nefrólogo, el urólogo, el médico de medicina interna y el facultativo de Coordinación de Trasplantes.


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