El panorama económico de Canarias se pondrá “aún más cuesta arriba en los próximos meses. Vamos a entrar en una época de vacas flacas, donde se avecinan tiempos difíciles, pero no insalvables” auguró el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife, Ignacio Gonzalez Martín, en la mañana de hoy durante la presentación del Boletín de Situación Económica para el Tercer Trimestre de 2007, elaborado por el Servicio de Estudios de la Cámara con la colaboración de Caja Siete.
Durante la rueda de prensa, que contó con la participación del presidente de Cajasiete, Jerónimo Monje Pérez, y la directora del Servicio de Estudios de la Cámara, Lola Pérez, se abordaron los principales indicadores de la actividad económica de Canarias, así como de España, la Unión Europea y el mercado internacional.
El descenso de la inversión y la cifra de negocio, el aumento del nivel de endeudamiento de las familias canarias y, como consecuencia, la previsible caída en el consumo de los hogares isleños, el galope del desempleo y el deterioro de la inflación son algunas de las sombras que se están proyectando en el panorama económico de Canarias, tal y como refleja el Boletín de coyuntura trimestral.
“Una situación que –a juicio de González
Martín, puede empeorar y que pone de relieve la necesidad de contar inicialmente con un Plan de
choque, que debe partir de un completo y buen diagnóstico de la economía de las
islas, hasta
ahora inexistente”. Advierte, además, que si la iniciativa pública y privada no son capaces de
buscar soluciones de fondo a los problemas estructurales de la economía, el crecimiento de Canarias
va a pagar una factura muy cara”.
En esta línea también se manifestó el presidente de Cajasiete que comentó que desde los años 70, Canarias ha vivido tres crisis, pero que “ésta que se avecina es la más peligrosa”. Sin embargo, Monje Pérez dijo confiar “en el gran espíritu de lucha del empresariado canario”.
El presidente de la Cámara consideró también que “es necesario romper el binomio desaceleración-incertidumbre, porque es una fórmula que está produciendo una gran desconfianza en el sector empresarial”. Una idea con la que de nuevo coincidió el presidente de Cajasiete, quien señaló que “la radiografía de la economía canaria era clara y lo que hacía falta ahora era poner manos a la obra y generar un entorno de estabilidad para la inversión empresarial”.
De hecho, el Boletín de Coyuntura confirma una vez más la ralentización económica de los principales sectores de actividad, que “están generando un preocupante efecto dominó en el aparato en el aparato locomotor de la economía canaria, que está afectando principalmente a la inversión y al consumo con sus inevitables consecuencias en el ámbito del empleo”, según argumentó la directora del Servicio de Estudios.
Despejar
el horizonte
Durante su intervención, González Martín quiso poner el dedo en la llaga y dijo
que para empezar a despejar el horizonte de incertidumbre que asecha a la economía del Archipiélago,
los empresarios canarios necesitan respuestas claras a preguntas cómo ¿qué es lo va a pasar o qué
es lo que se va a hacer cuando la debilidad de la demanda y el incremento del desempleo se haga más
patente en el retraimiento del consumo de los hogares canarios?
Otro
interrogante que formuló fue el de ¿qué sucederá cuando el delicado momento por el que pasan la
industria y la construcción se haga sentir en el sector servicios (personales, comercio, servicios a
empresas, etc.), principal sostén del Producto Interior Bruto de Canarias? Para González Martín
“estás cuestiones dejan patente que en estos momentos, no sabemos de dónde agarrarnos para evitar
que la desaceleración económica se convierta en recesión o en crisis”.
Presupuestos
voluntaristas
Ante este contexto de incertidumbre, dijo que no entendía cómo la inversión
pública tiende a frenarse, tal y como se pone de manifiesto en los presupuestos canarios para 2008,
donde se han primado los gastos sociales sobre los de inversión.
A su juicio, los
presupuestos de la Comunidad Autónoma son “excesivamente voluntaristas, no hacen hincapié en las
incertidumbres económicas que amenazan a la región”. Añadió, además, que “el empresariado canario
reclama una política económica más de acción que de subsidio, que no se escude en conflictos como
los de Canarias-Estado o en el pleito insular Las Palmas-Tenerife”.
Añadió que “la desaceleración ya está aquí y no la podemos evitar. Pero se deben acometer las reformas necesarias que contribuyan a mitigar los daños, a evitar que la ralentización sea más abrupta de lo deseada y a que se mantenga el crecimiento en el medio y largo plazo, sustentado en un importante y necesario crecimiento de la productividad”.
Panorama nada halagüeño
Según
explicó la directora del Servicio de Estudios de la Cámara, el análisis de las principales variables
que se recogen en el Boletín de coyuntura vuelven a confirmar la desaceleración de los ritmos de
crecimiento y un panorama a corto y medio plazo “bastante preocupante” para la economía
canaria.
En este sentido, Lola Pérez explicó que el encarecimiento de los tipos de interés no ha conseguido por el momento invertir la dinámica de consumo de las familias canarias que continúan gastando por encima de la evolución de sus rentas, un comportamiento que está propiciando un aumento del nivel de endeudamiento sobre su renta disponible.
El comportamiento de la inversión es también preocupante porque está adelantando un estancamiento de la actividad productiva en los próximos meses. En el tercer trimestre del año, esta variable no sólo siguió disminuyendo, sino que, como refleja la matriculación de camiones y furgonetas, aceleró su ritmo de descenso, con una tasa interanual de -6,4%, mientras que en el conjunto del país la caída fue de -2,7%, tal y como explicó Lola Pérez.
Asimismo, el deterioro de la inflación se prolongará en los próximos meses y las perspectivas que muestra el mercado laboral no son nada halagüeña. Si durante el segundo trimestre del año, la Cámara apuntaba a que el aumento del empleo y la contención de la inflación habían favorecido el avance del consumo a lo largo de 2007, la evolución de los mismos durante el tercer trimestre y, sobre todo, las previsiones para final de año, apuntan a que la tendencia se revierta en ambos indicadores, frenando el consumo de los hogares isleños, hasta ahora sostén del crecimiento económico de las islas.
Para González Martín lo que hasta ahora se ha puesto de manifiesto es la elevada sensibilidad de nuestra economía ante cualquier adversidad y la poca capacidad de reacción que existe frente a coyunturas desfavorables. Desde la Cámara se ha valorado positivamente la preocupación que ha manifestado presidencia del Gobierno de Canarias por el cambio de ciclo económico, así como las reuniones sectoriales que ha mantenido para buscar acuerdos como es el caso sector turístico.
Sin embargo, González Martín cree que “aún se trata
de actuaciones aisladas, que en ningún caso están diseñadas en el marco de un Plan de Reformas
Estructurales integral, que cuente con unos objetivos claros de conjunto, que se materialicen en
objetivos parciales para todos y cada uno de los sectores de actividad y para aquellas políticas de
carácter horizontal que afectan a todo el tejido productivo y a la sociedad”.
ACFI PRESS