El guitarrista estadounidense Stanley Jordan ofreció esta pasada noche un único concierto en Gran Canaria, en solitario, en el Centro Cultural de La Caja de Canarias (CICCA), donde los más fieles seguidores de este instrumento pudieron disfrutar de su inigualable técnica.
Auténtico virtuoso de las seis cuerdas, Stanley, llevó la técnica del tapping a dos manos con un sonido limpio hasta niveles de complejidad orquestales equivalentes a los del piano. Basándose enteramente en esta técnica, es capaz de producir el sonido de dos o tres guitarristas al mismo tiempo, usando líneas de bajo, acompañamientos de acordes y melodías solistas a la vez, creando una manera totalmente nueva de tocar la guitarra.
Su andadura musical se remonta a 1981, cuando tocaba por las calles de Nueva York y Filadelfia ganándose unos dólares. Fue corriendo la voz de que había un guitarrista realmente asombroso tocando en la calle y Bruce Lundvall, alto ejecutivo de Elektra Records le solicito una audición. En seguida le ofreció un contrato que Stanley rechazó por pensar que aún no estaba preparado. Un año y medio mas tarde, Lundvall se trasladó al sello Blue Note y esta vez sí pudo fichar a Stanley.
“Magic Touch” (1985), su primer album, resulto un gran éxito que obtuvo dos nominaciones a los premios Grammy, permaneció cincuenta y una semanas en le número uno de las listas Billboard de Jazz y fue disco de oro en EE.UU. y Japón.
Al año siguiente, hacía una aparición en la pelicula cita a ciegas, con Kim Basinger y Bruce Willis, y frecuentes incursiones televisivas en los populares shows de Johnny Carson y David Letterman. Según el propio Stanley, los únicos requisitos que debe cumplir el instrumento para poder absorver su singular técnica con éxito son: una acción muy baja (las cuerdas deben casi tocar los trastes), un gran sustain y unos trastes impecables.
ACFI PRESS