La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas inició hoy con jurado popular el juicio contra Günter Hubert V.G., un súbdito alemán para el que la Fiscalía pide 20 años de cárcel al acusarlo del asesinato de Frank Wilhelm Jäger, compatriota suyo al que supuestamente mató en agosto de 2005.
El inicio del juicio ha sido un tanto sorprendente ya que el acusado se negó a declarar después de que el magistrado, Secundino Alemán, rechazara la posibilidad de que rehusara a su abogado. Pese a perder la opción de defenderse ya que el juicio continuará mañana con la declaración de los testigos y él ya no podrá hablar hasta que concluyan las sesiones y se le dé opción a añadir algo más, el juez sí ha admitido que a partir de ahora asista a la vista oral un nuevo abogado, que bien podría ser José Mario López Arias.
Según el escrito de calificaciones del fiscal, ambos alemanes se conocían desde la Semana Santa de 2003, cuando el acusado, que en el momento de los hechos tenía 55 años, le vendió una embarcación a su víctima, de 47 años. "Desde esa fecha eran constantes las amenazas de muerte e intentos de atropello del acusado hacia Frank Wilhelm, siendo la última de ellas el 12 de agosto de 2005, cuando la víctima, en gran estado de nerviosismo, acudió a ver a un amigo al que le contó como el acusado, en el Muelle de Morro Jable, intentó atropellarle cuando circulaba en un ciclomotor, impactando ligeramente contra éste y causándole daños", apunta el escrito de la Fiscalía, que recuerda que la víctima interpuso denuncias en varias ocasiones contra su agresor.
El escrito añade: "Sobre las 21.45 horas del 13 de agosto de 2005 el acusado llegó en su vehículo al Muelle de Morro Jable llevando consigo una navaja, escondida entre sus ropas, con una hoja de 7,5 centímetros de longitud y 10 de mango, bajándose del vehículo dando gritos en alemán y dirigiéndose hacia Frank. Ambos comenzaron una discusión y se enzarzaron en una pelea, en el curso de la cual ambos cayeron al suelo. Entonces el acusado se colocó sobre Frank y, estando en un plano superior, sacó el arma que llevaba escondida y, con la intención de acabar con su vida, le asestó dos puñaladas, una en el lóbulo inferior pulmonar izquierdo y otra en la víscera instentinal".
Sólo al acercarse un hombre que vio junto a su mujer la agresión y que le dijo "ya es suficiente, ya es suficiente" el agresor abandonó el lugar a bordo de su vehículo. Frank se incorporó y tras recorrer unos metros en los que pedía ayuda en inglés se desplomó. Pese a que la mujer que estaba en el lugar le intentó taponar la herida no pudo hacerlo ya que perdía gran cantidad de sangre por el lado izquierdo del pecho, por lo que falleció poco después pese a los intentos fallidos del personal médico que se presentó en el lugar de los hechos.
El fiscal señala que el acusado se dirigió al centro de salud de Morro Jable y en el trayecto arrojó a un jardín cercano a la FV-2, en el punto kilométrico 90,500, el arma, siendo detenido ya en el centro de salud por una dotación de la Guardia Civil al presentar la ropa manchada de sangre y que no coincidía con las heridas que presentaba, siendo la sangre del fallecido.
El escrito de la Fiscalía recoge igualmente que el informe médico forense-psiquiátrico que se emitió dispone que el acusado no sufre ningún trastorno psiquiátrico y que "no consta peculiaridad alguna sobre su estado mental".
Por ello el fiscal imputa al acusado un delito de asesinato sin que concurra ninguna circunstancia que modifique la responsabilidad criminal, por lo que pide para él 20 años de prisión y que indemnice a los padres de su víctima con 120.000 euros.
ACFI PRESS