El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, aseguró hoy que el crecimiento no debe ser sinónimo de degradación ambiental y reiteró la apuesta del Ejecutivo por impulsar un cambio de modelo económico que no esté vinculado al consumo de suelo, sino basado en la llamada economía del conocimiento.
Rivero, que inauguró en el municipio tinerfeño de Santa Úrsula la Primera Conferencia Canaria de Ciudades y Pueblos Sostenibles, subrayó que el modelo de desarrollo que defiende el Gobierno pasa por no provocar daños ambientales, pero tampoco “desigualdad ni empobrecimiento, porque buscamos una sociedad justa, una sociedad próspera, una sociedad en equilibrio con su medio natural y con su territorio”.
El presidente subrayó durante su intervención la importancia de la Conferencia para “exponer diferentes experiencias, problemas y soluciones que afectan a los tres componentes cuyo equilibrio define la sostenibilidad: el ambiental, el social y el económico. Y para hacerlo -continuó- desde la visión de los ayuntamientos, los planificadores, los investigadores, los ciudadanos y sus organizaciones”.
En este sentido, valoró la constitución de una Red Canaria de Ciudades y Pueblos Sostenibles como foro permanente de intercambio de experiencias y reflexiones que dé continuidad a esta Primera Conferencia.
Durante su intervención, el presidente indicó que “el desarrollo sostenible no es algo que pueda aplicarse unilateralmente, ni son medidas que puedan adoptarse sólo por los gobiernos”.
“Antes al contrario, implica un cambio en la forma y el estilo de vida del ciudadano, de las instituciones, de la sociedad entera. Constituye una nueva manera de vivir y de entender las relaciones con nuestro entorno urbano, con nuestro ecosistema natural, con nuestros mares, con el aire, con los recursos naturales”, señaló.
Rivero confió en que la Conferencia pueda marcar un punto de inflexión en el proceso canario hacia formas más sostenibles de desarrollo, porque “el reloj sigue corriendo contra nosotros, el planeta sigue perdiendo recursos, el calentamiento global sigue avanzando implacable; tenemos que empezar a cumplir compromisos, a cumplir plazos, a luchar contra el tiempo”.
Una actuación global que, a su juicio, es más necesaria en Canarias, debido a sus particulares condiciones. “Lo es por nuestro alejamiento, por nuestro aislamiento, por nuestra enorme riqueza natural y paisajística, sin duda. Pero también -continuó- por la tremenda presión que ejercemos con nuestra abundante población, nuestras ciudades y nuestras infraestructuras sobre ese enorme patrimonio que no nos pertenece, sino que es propiedad de las futuras generaciones de canarios”.
El presidente elogió el trabajo que desarrollan las administraciones locales, embarcadas en los procesos de las llamadas Agenda 21, y recordó también el impulso que el Gobierno de Canarias ha dado al Foro Canario de Desarrollo Sostenible, a través de la Agencia Canaria de Desarrollo Sostenible y de Lucha Contra el Cambio Climático, un órgano creado a principios de legislatura y adscrito a la Presidencia del Gobierno.
ACFI PRESS