UD y Tenerife empataron esta tarde a uno en el Estadio de Gran Canaria en un derbi decepcionante pero que vivió un final de partido vibrante. La actuación del colegiado Gallo Martínez, muy protestada por ambos equipos, marcó un duelo que pareció sentenciado cuando a cuatro minutos para el final el grancanario Pablo Sicilia adelantó a los tinerfeños. Sin embargo, en la última jugada del encuentro Trashorras se inventó una genial asistencia a Adrián que el asturiano no supo culminar. El rechace de Raúl Navas llegó hasta Christian, que intentó una vaselina que acabó en la cabeza de Marcos Márquez, que a placer envió el esférico al fondo de las mallas ante la algarabía de 28.000 de los 29.000 asistentes al recinto de Siete Palmas, pues los restantes 1.000 no entendía por qué el colegiado alargó el partido por encima de los cinco minutos que había concedido.
El choque pudo cambiar por completo en apenas cinco minutos. Manolo Martínez realizó una tremenda entrada a Trashorras que bien pudo costarle la tarjeta roja, aunque el colegiado le mostró la amarilla, la misma que vio Samuel por una absurda y exagerada protesta a Gallo Moreno. Apenas un minuto después el '5' tinerfeño le dio un claro codazo cerca de la frontal del área que el trencilla vio ya que señaló la correspondiente falta, pero obvió la segunda cartulina sabedor de que poco antes ya se la había mostrado al futbolista blanquiazul.
A partir de ahí el choque perdió muchos enteros. El juego que se pudo ver en la primera vuelta no tuvo nada que ver con el de hoy. El Tenerife asumió ligeramente el mando, pero sin oportunidades claros excepto en los habituales despistes de los amarillos a balón parado. Así Óscar Pérez y, especialmente, Manolo Martínez pudieron adelantar a los suyos, aunque no acertaron en sus remates.
Al cuarto de hora un magistral pase en largo llegó hasta Darino, pero el argentino no acertó con su remate. El control visitante era total ante una UD que además se mostraba endeble en las jugadas a balón parado, tanto en ataque, donde no inquietaba a Raúl Navas, ni en defensa, donde era superado continuamente por los futbolistas foráneos, aunque sin llegar a crear peligro real ante Santamaría.
Los minutos transcurrían con emoción pero sin fútbol. Si los primeros cinco minutos del choque fueron importante también lo fueron los cinco finales del primer tiempo. Primero porque, en el minuto 41 y en la mejor jugada del primer periodo, Adrián enganchó un buen disparo que rechazó la zaga y en el rebote Trashorras empalmó a las manos de un Raúl Navas que, pese a no sufrir apenas sustos, se mostraba muy inseguro.
Apenas un minuto después Nino se fue rapidísimo por banda y Samuel lo enganchó. La segunda cartulina, justa como la primera, hizo que el cántabro tuviera que encaminar el túnel de vestuarios dejando a los suyos con un jugador menos. Juan Manuel Rodríguez reaccionó retrasando a Juanma y enviando a Christian al lateral. Precisamente el zaguero del 'Chiki-Chiki' tuvo la última oportunidad del primer periodo, pero la falta que ejecutó se encontró con el meta visitante.
En la reanudación Rodríguez mantuvo el mismo esquema y el partido siguió por la misma tónica. El Tenerife dominaba y la UD aguantaba el temporal a la espera de una contra que le permitiera adelantarse en el luminoso. En fútbol el choque seguía decepcionante, con escasas triangulaciones y continuas interrupciones del juego.
La primera opción clara en la reanudación fue para Marcos Márquez, que se quedó a escasos centímetros del remate en un córner ejecutado por Adrián. Poco después Darino remató alto.
En el minuto 64 el Tenerife iba a pedir penalti. Una falta en el lateral del área la ejecutan hacia Nino, que cayó en una jugada confusa en la que el colegiado decidió que siguiera el juego. Poco antes Darino se fue a los vestuarios y entró Juanpa, que ocupó la banda. Seis minutos después de la reclamación de penalti los futbolistas amarillos reclamaron de nuevo la segunda tarjeta para un Manolo Martínez que cometía falta tras falta, aunque de nuevo Gallo Martínez se mostró condescendiente con el eje del juego visitante.
En los últimos 20 minutos el Tenerife aumentó su dominio. Oltra dio entrada a Arruabarrena por Ricardo, primero, y a Cristo por Clavero, después, aunque apenas se notaba en un juego que seguía por los mismos derroteros. En el minuto 74 Iriome tuvo una buena ocasión, pero remató desviado, y tres minutos después Arruabarrena vio la tarjeta amarilla por reclamar un penalti que pareció dudoso y en el que pareció exagerar en la caída.
A falta de cinco minutos fue la UD la que estuvo a punto de adelantarse cuando Raúl Navas casi se 'traga' un remate inocente de Adrián. Sin embargo, un minuto después, en el único error de Roberto Santamaría de la tarde, el meta navarro cedió un córner en una jugada aparentemente sencilla tras un remate flojo de Nino. El saque de esquina lo ejecutó Ayoze y, completamente sólo, el grancanario Pablo Sicilia remató cruzado para sorprender a todos los asistentes al lograr el primer gol de un choque que parecía sentenciado, quedando el detalle del zaguero isleño, que no celebró el gol por respeto a los espectadores amarillos.
Con sólo cuatro minutos y el descuento y un jugador menos la UD parecía incapaz de cambiar el sino del choque. Gallo Moreno decretó cinco minutos de descuento -de los que posteriormente se quejó José Luis Oltra, probablemente al olvidar la lesión del auxiliar del árbitro, tras ser arrollado en una internada por banda de Marcos Márquez, y los seis cambios que se realizaron durante el choque- y la UD, pese a jugar con un futbolista menos, se volcó en busca del empate. Rodríguez retiró a Cobas y Juanma y dio entrada a los gemelos Suárez, Francis y Sergio.
La oportunidad tenía que llegar y sólo era cuestió de aprovecharla. Parecía que no iba a ser así ya que Christian remató fuera la opción que tuvo. En el minuto 92 el Tenerife pudo sentenciar en un zambombazo de Nino en el lanzamiento de una falta en el que Santamaría se volvió a lucir al hacer gala de unos reflejos magistrales para desviar con el pie a córner un balón que ya buscaba las redes de la portería grancanaria.
Con muchos aficionados ya desfilando para evitar los habituales atascos y para no ver las celebraciones tinerfeñas se obró el milagro cuando ya se superaban los cinco minutos añadidos que había concedido Gallo Moreno. Fue entonces cuando Roberto Trashorras se inventó una jugada en la que engañó magistralmente a Manolo Martínez para a continuación hacer un caño a Pablo Sicilia y dejar a Adrián sólo ante Raúl Navas, el delantero se encontró con el cuerpo del portero, pero el balón llegó al vértice del área, donde Christian controló y con mucha sangre fría, viendo al portero adelantado, intentó una vaselina que no le salió bien, aunque sí lo suficiente para que en el segundo palo Marcos Márquez entrara con todo para poner la igualada a uno final ante la alegría desbordante de más de 28.000 aficionados que, junto a los poco más de 1.000 llegados desde Tenerife, vivieron un trepidante final de un derbi decepcionante por el juego desplegado.
ACFI PRESS