La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección de Salud Pública, ha puesto en marcha el IV Plan Canario de Prevención de los Efectos de las Elevadas Temperaturas, que mantendrá activo hasta el 31 de septiembre.
Petra Matute, técnica del servicio de Epidemiología de la Consejería, resaltaba hoy en Radio Ecca que este plan está concebido para minimizar los efectos sobre la salud de las personas vulnerables. "Intentamos poner un dispositivo para prevenir problemas si hay temperaturas elevadas y después activar todo el sistema sanitario".
Matute destaca igualmente que todo el mundo debe beber agua, comer verduras y frutas, aunque más en el caso de las personas mayores porque han perdido sensibilidad y necesitan agua. "Hay que mantener el cuerpo hidratado para controlar la deshidratación que produce el propio calor", apunta.
Por último Petra Matute revela que existen cuatro niveles. "Primero, el nivel verde que corresponde a la normalidad. El nivel amarillo que se produce cuando se prevé que durante uno o dos días se van a superar los umbrales de 23 y 33 grados. Sigue el nivel naranja que es cuando se prolonga esta situación durante tres o cuatro días. Por último, el nivel rojo que se alcanza cuando se alarga la situación durante cinco días o más".
ACFI PRESS