Hoy ha vuelto a prestar declaración en el Juzgado de Instrucción número 3, el capitán del barco ‘Mira’ de bandera panameña. Además del Capitán han comparecido ante el juez los tripulantes, el segundo de a bordo y los ocho polizones que encontraron a bordo.
Los 18 miembros del personal del barco incluyendo al capitán son de nacionalidad turca. Al primero se le ha retirado el pasaporte, como medida preventiva, tras prestar declaración ante el magistrado Tomás Martín. Se le imputa un delito de lesiones a los polizones que llevaba a bordo.
Los ocho polizones, que tienen entre 20 y 25 de años, fueron encontrados por el personal del barco y encadenados durante dos meses en las bodegas, separados en un grupo de seis y otro de dos. Desde que los encontraron, el barco arribó en costas marroquíes, turcas, israelíes y rusas. Se dirigía al puerto de Arguineguín a descargar cemento, cuando se dio el aviso de que llevaban polizones a bordo y se les desvió al Puerto de Las Palmas de Gran Canaria.
Cuando la policía abordó el barco se encontró a los polizones encadenados en un estado decrépito y cubiertos de excrementos, las mantas que los cubrían estaban en lamentable estado. Posteriormente los inmigrantes declararon que procedían de Sudán, Sierra Leona, Senegal y Guinea. Contaron que les daban de comer una vez al día un mendrugo de pan y que habían sido sometidos a maltratos y vejaciones. Calificaron a dos de los tripulantes de ‘buenas personas’ porque les daban de comer alimentos que robaban de la cocina a escondidas del resto de la tripulación. Actualmente los polizones han pedido asilo político y se encuentran viviendo en unas diligencias anexas a Barranco Seco.
ACFI PRESS