La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria han presentado hoy el Plan de Recuperación del drago de Gran Canaria (Dracaena tamaranae), que cuenta con una inversión de 1.095.607 de euros y que fue aprobado recientemente por el Ejecutivo autonómico, así como la constitución del grupo de trabajo encargado de coordinar y supervisar las actuaciones previstas para garantizar la conservación de esta especie endémica catalogada en peligro de extinción.
El acto se celebró en el Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo, en un entorno rodeado de ejemplares de drago, y contó con la presencia del consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano H. Zapata; el consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink; así como personal técnico de ambas instituciones implicado en el desarrollo del programa.
Durante su intervención, Mariano H. Zapata destacó que “este plan supone un paso decisivo para asegurar el futuro de una de las especies más singulares y emblemáticas de Gran Canaria, mediante una estrategia basada en el rigor científico, la cooperación institucional y la planificación a largo plazo”.
El consejero explicó además que “la coordinación entre administraciones será clave para garantizar el éxito de las actuaciones previstas, tanto en la recuperación de ejemplares y hábitats como en la conservación genética de la especie”. Además, señaló que la Consejería también ha aprobado los planes de recuperación de la escobilla de Guayadeque, la yerbamuda de Jinámar, el cardo de Tenteniguada o la piñamar y la piñamar mayor”, así como especies de fauna como “los lagartos gigantes de El Hierro y Tenerife”, lo que, según apuntó, “demuestra la sensibilidad de este Gobierno con la protección de la flora y fauna endémica de las islas”.
Por su parte, el consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink, destacó que “este plan supone un paso decisivo para proteger una de las especies más amenazadas y singulares de Gran Canaria, con actuaciones concretas para reforzar sus poblaciones y garantizar su conservación futura”. Asimismo, señaló que las medidas previstas incluyen “el control del ganado en las zonas de recuperación, la estabilización de ejemplares en riesgo y el refuerzo de la conservación genética de la especie”.
García Brink agradeció además “la colaboración y el apoyo del Gobierno de Canarias”, subrayando que “la protección de la biodiversidad requiere cooperación institucional y trabajo conjunto”.
El plan en detalle
El Plan de Recuperación del drago de Gran Canaria contempla medidas dirigidas a incrementar la población silvestre de la especie, reforzar los núcleos existentes y crear nuevas poblaciones en zonas adecuadas de la isla. Entre las actuaciones previstas se encuentra la plantación de nuevos ejemplares obtenidos en vivero, la recogida y conservación de semillas en bancos de germoplasma y el control de amenazas que afectan a la especie, como la presión de herbívoros introducidos, la degradación del hábitat o los efectos de fenómenos climáticos extremos.
Asimismo, el documento delimita más de 1.700 hectáreas consideradas áreas críticas para la conservación del drago de Gran Canaria y establece una programación inicial de actuaciones para los próximos cinco años, con una inversión estimada superior al millón de euros.
En el marco de este plan, también se ha constituido oficialmente el grupo de trabajo técnico encargado de realizar el seguimiento periódico de las medidas y evaluar el grado de cumplimiento de los objetivos establecidos. Este órgano estará integrado por representantes y personal especializado del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Gran Canaria. Los planes tienen un horizonte de actuación de cinco años, aunque su vigencia se mantendrá hasta alcanzar los objetivos de conservación fijados.
Actualmente, la población natural conocida del drago de Gran Canaria es muy reducida y se concentra en riscos de difícil acceso del suroeste de la isla. Según el último censo disponible, realizado en 2023, existen al menos 61 ejemplares silvestres localizados principalmente en las zonas de Rampa de Tauro y Fataga-Vicentillos, pero nunca superando el centenar.
ACFI PRESS