El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de Las Palmas, José María Mañaricua, se mostró hoy preocupado por los daños que el COVID-19 -coronavirus- puede provocar al turismo en las islas, sobre todo tras el anuncio de la suspensión de la Cabalgata Internacional del Carnaval de Maspalomas:
"Tras la declaración de la OMS de pandemia o las de Merkel diciendo que el 70% de los alemanes contraerán la enfermedad, el Carnaval Internacional de Maspalomas, que es fundamental para nosotros, pasa a un quinto plano. Nosotros queríamos que se celebrase, pero entendemos que no sea así ya que ahora es algo anecdótico", apuntó Mañaricúa.
El presidente de la FEHT admitió que se atisban momentos muy difíciles: "A corto plazo va a ser la crisis más dura de la historia, no ha habido nada igual. En Canarias estamos seguros con nuestra sanidad, pero nosotros vivimos del turismo y el cierre de los espacios aéreos de determinados países emisores de turistas hace que no los puedan mandar. Todo lo que yo diga puede cambiar en horas o minutos, lo que tenemos que hacer es trabajar junto a los partidos políticos para garantizar el empleo de los canarios y el poder salir rápidamente de esta crisis como hicieron estados como Alemania en 2008".
Mañaricua ve una parte positiva a la crisis del coronavirus que puede beneficiar al turismo isleño: "Aquí tenemos solo siete casos y son importados, estamos en un destino seguro, único, en Canarias la mayoría de los virus a partir de 26 grados perviven menos tiempo y por tanto los canarios ahora pueden encontrar en nuestros alojamientos turísticos los mejores precios y ofertas de la historia".
Por último, apuntó: "Históricamente nuestro verano siempre ha sido nuestra debilidad, este año era el tercero de caída de turista, lo iba a ser sin coronavirus o sin calimavirus, íbamos a tener una caída importante de turistas. Los números de verano iban a ser malos, y con esto peores".
ACFI PRESS